El expediente por la tragedia vial ocurrida en Nordelta sumó en las últimas horas una decisión judicial que volvió a encender la polémica. La mujer señalada como responsable del atropello que terminó con la vida de Ramón Oscar Olivera no seguirá detenida mientras avanza la causa: la Justicia resolvió concederle la libertad bajo fianza, pese a la fuerte oposición de la familia de la víctima.
Se trata de Loreley Quevedo, de 38 años, quien había quedado imputada tras el violento episodio que sacudió a la zona norte del conurbano bonaerense. La medida fue dispuesta por el Juzgado de Garantías N° 5 de Tigre, conducido por el juez Walter Saetone, que habilitó su excarcelación a cambio de una caución real fijada en tres millones de pesos.
Según trascendió en ámbitos judiciales, el magistrado entendió que, aun frente a la gravedad del hecho, no existen riesgos procesales que justifiquen mantenerla tras las rejas. En ese sentido, evaluó que la imputada cuenta con arraigo y que puede afrontar el proceso penal en libertad, siempre bajo las condiciones impuestas por el tribunal.
La resolución cayó como un balde de agua fría para los allegados de Olivera, quienes desde el primer momento reclaman una respuesta contundente de la Justicia. La querella había solicitado que Quevedo continuara detenida, al considerar que el desenlace fatal del siniestro y las circunstancias que rodearon el choque ameritan una medida más severa.
Mientras tanto, la investigación sigue su curso. Los fiscales trabajan sobre peritajes accidentológicos, informes médicos y declaraciones de testigos clave para reconstruir con precisión cómo se produjo el impacto que terminó con la vida de la víctima. En paralelo, la defensa de la imputada sostiene que se trató de un hecho culposo y que no hubo intención de provocar el desenlace trágico.

