Un auto conducido por un hombre alcoholizado, protagonizó un choque cuando se incrustó en un kiosco en la interseccion de las calles Castro Barros y Av Belgrano de la ciudad de Buenos Aires.
Sólo un verdadero milagro evitó que se produjeron víctimas, ya que el conductor (con 2.2 grs de alcohol en sangre), el comerciante y un cliente resultaron ilesos,gracias a sus reflejos y circunstancias fortuitas.
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La cantidad de alcohol por litro en sangre que se le halló luego del test al conductor del automóvil fue más de tres veces lo permitido para un conductor particular, que aún es de 0,50 gr/l.
Con el resultado del test se ordenó el secuestro del auto y de la licencia de conducir del imputado.
NACIERON DE NUEVO
Sin embargo, lo más imponente y lo que volvió viral la noticia, fue el modo cinematográfico que muestran las imágenes de la secuencia del accidente. El hombre que estaba a punto de comprar cigarrillos en el kiosco, ubicado en una de las ochavas de la mencionada esquina, escuchó algo extraño, volteó su cabeza, y advirtiendo que venía el bólido a gran velocidad atinó rápidamente a correrse del lugar que ocupaba, salvándose quizás por décimas de segundo, y apenas 15 centímetros de terminar aplastado dentro del local como finalizó el vehículo.
Similar aunque aún más fortuita fue la situación de la persona que atendía el negocio porque en otro video interno del kiosco puede verse de que manera la obstrucción edilicia de un poste en el local impidió al coche incrustarse más profundamente todavía, y eso acabó salvandole la vida al comerciante quien afortunadamente además estaba en una silla con rueditas, lo que permitió que se deslizará con mayor facilidad hacia atrás.
Las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona registraron el impactante momento en el que el vehículo, un Peugeot 307, atraviesa todo el frente del kiosco, el cual quedó completamente destruido.
El kiosquero relató su traumatizante vivencia diciendo: “Veo que el conductor no estaba consciente, y que también estaba impactado”.
“Antes del momento del choque el cliente cambió de opinión, me pidió otro tipo de cigarrillos y por eso es que tuve que ir al fondo”, detalló el empleado del comercio, que aseguró que se salvó “por obra de Dios”. Tras el impacto quedó atrapado bajo las estanterías del kiosco.
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