La muerte de María Rosa Fugazot cierra un capítulo importante de la historia del espectáculo argentino. Actriz, cantante, vedette y referente de una dinastía artística que atravesó generaciones, falleció a los 83 años luego de una extensa trayectoria que la mantuvo activa durante más de seis décadas.
Sin embargo, entre las innumerables anécdotas de una carrera que incluyó teatro, cine y televisión, había una que la marcó para siempre.
Mucho antes de convertirse en una figura popular, Fugazot fue testigo involuntaria de uno de los hechos más sangrientos de la historia argentina: el bombardeo de Plaza de Mayo del 16 de junio de 1955.
La niña que sobrevivió al bombardeo de Plaza de Mayo
Tenía apenas 12 años cuando acompañaba a su padre, el actor y músico Roberto Fugazot, por el centro porteño. Según relató años después, ambos se encontraban cerca de la Plaza cuando comenzaron a escucharse las explosiones y el estruendo de los aviones que atacaban la Casa Rosada y las zonas aledañas.
La actriz recordó que la confusión fue total. En un primer momento, muchos creyeron que se trataba de una demostración aérea o de maniobras militares. Pero rápidamente comprendieron que estaban en medio de un ataque real.
“Mi papá me agarró de la mano y empezamos a correr”, recordó sobre aquel episodio que la acompañó durante toda su vida.
Aquella escena quedó grabada para siempre en su memoria porque era una niña intentando escapar de uno de los episodios más trágicos y asesinos del siglo XX argentino, que dejó centenares de muertos y heridos y luego los medios de comunicación se encargaron de “invisibilizar”.
Con el paso de las décadas, ese recuerdo se transformó también en un valioso testimonio de una sobreviviente que presenció desde muy cerca una jornada que marcó, para vergüenza nacional, la historia política y social del país.
Una vida dedicada al escenario
Hija de dos artistas, Roberto Fugazot y María Esther Gamas, parecía destinada a los escenarios desde pequeña. Con el tiempo se convirtió en una figura habitual del teatro de revistas, las comedias televisivas y los espectáculos populares que dominaron distintas épocas del entretenimiento argentino.
Su carrera atravesó generaciones de espectadores. Participó en innumerables producciones teatrales y televisivas, consolidándose como una artista versátil y querida tanto por el público como por sus colegas.
Durante décadas mantuvo una presencia constante en los escenarios, adaptándose a los cambios de la industria y conservando una vigencia que pocas figuras logran sostener a lo largo del tiempo.
Una familia atravesada por el arte
La actuación no fue solamente una profesión sino también una herencia familiar. Estuvo casada con el actor César Bertrand y fue madre del actor y director René Bertrand, quien continuó la tradición artística del apellido.
La pérdida de su hijo en 2025 representó uno de los golpes más difíciles de su vida. Aun así, siguió siendo una figura respetada dentro del ambiente artístico, reconocida por su trayectoria y por el cariño que despertaba entre colegas y espectadores.
El legado de María Rosa Fugazot
La muerte de María Rosa Fugazot también simboliza la despedida de una generación de artistas que vivieron la transformación cultural de la Argentina desde adentro. Fue testigo de la época dorada de la radio, del auge del teatro de revistas, del crecimiento de la televisión y de algunos de los acontecimientos más trascendentes de la historia nacional.
Por eso, además de sus personajes y sus trabajos sobre el escenario, permanecerá en la memoria aquella imagen de la niña que logró escapar del bombardeo de Plaza de Mayo. Una historia personal que se entrelazó con la historia colectiva de la Argentina.
Más de seis décadas sobre los escenarios y las pantallas
Su nombre quedó especialmente ligado al teatro de revistas, donde compartió cartel con figuras como Alberto Olmedo, Jorge Porcel, Nélida Roca y Carmen Barbieri. Dueña de una personalidad arrolladora y una gran capacidad para la comedia, se convirtió en una de las artistas más populares de una época dorada del entretenimiento nacional.
Su trayectoria también incluyó numerosas participaciones en cine y televisión. Formó parte de películas como Los caballeros de la cama redonda, A los cirujanos se les va la mano y Los fierecillos indomables, además de aparecer en programas emblemáticos como Los Campanelli, Mesa de Noticias, La peluquería de Don Mateo, Polémica en el Bar y Los Benvenuto.

