Durante años caminó libre por la ciudad pese a haber sido condenado a la pena máxima. Recién este martes 3, la Justicia logró detener en Bahía Blanca a Sergio Daniel Pérez, el hombre que asesinó salvajemente a su madre en 2008 y que debía cumplir prisión perpetua desde hace más de una década.
El arresto se concretó en el barrio Montesinos, tras un allanamiento realizado por efectivos de la comisaría Sexta en una vivienda de Félix Frías al 600, por orden del Tribunal en lo Criminal N.º 1. Con esta detención, se cerró uno de los capítulos más escandalosos y demorados de la justicia penal local.
EL CRIMEN
El crimen ocurrió la noche del 25 de enero de 2008, dentro de una casa ubicada en Brickman al 2900. La víctima, Carmen Alicia Flores, de 65 años, fue atacada con extrema violencia por su propio hijo, quien la apuñaló reiteradas veces con un cuchillo tipo serrucho de 19 centímetros de hoja.
La investigación determinó que el estallido homicida se produjo tras una discusión mínima. La mujer le pidió que ordenara su habitación y la respuesta fue una agresión feroz. El ataque ocurrió delante de familiares y tres chicos de entre 8 y 10 años, que presenciaron la escena de horror. Malherida, Flores fue trasladada al Hospital Penna, donde murió horas después a causa de un paro cardiorrespiratorio traumático.
Pérez fue condenado por primera vez en 2009, pero el fallo fue anulado. Luego de un extenso derrotero judicial, la Suprema Corte bonaerense ordenó dictar una nueva sentencia y en 2011 se confirmó la pena de prisión perpetua.
Sin embargo, el condenado logró evitar la cárcel durante más de 16 años, amparado en recursos y presentaciones que mantuvieron el expediente empantanado. Recién ahora, con la sentencia definitivamente firme, la Justicia ordenó su captura y alojamiento en una unidad penitenciaria.
La detención reavivó el debate sobre las demoras judiciales en causas graves y dejó al descubierto cómo un matricida condenado a perpetua pudo permanecer en libertad durante casi dos décadas, mientras el crimen seguía impune en la práctica.

