En un escenario global marcado por la incertidumbre, la relación entre el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha estallado de forma abrupta, dejando a Trump prácticamente sin aliados de peso en la Europa occidental. El analista internacional Lisandro Sabanés desde Italia, conversó sobre este tema en “Palabras más, palabras menos” de La cielo FM 103.5
Según el analista, la ruptura no pasó desapercibida y el propio Trump tomó la iniciativa: “Llamó él al diario para pedir salir a decir que que estaba decepcionado con Meloni”. En esa comunicación, el magnate no escatimó en descalificaciones, asegurando que “la creía una mujer con más coraje”. Para Sabanés, esta reacción tiene tintes personales, describiendo al presidente como alguien que se comporta como un “despechado” que “no dejó ni siquiera que le inicien la primera pregunta y ya se despachó con eso”.
Este distanciamiento se enmarca en lo que el analista define, citando conceptos sociológicos, como una época de “amor líquido, donde todo es efímero, todo fluye, no hay nada sólido”. La solidez de la relación se desvaneció frente a discrepancias geopolíticas profundas, principalmente por la “errática guerra en la que se ha embarcado contra Irán”, la cual ha generado “mucha enemistad y mucha impopularidad”.
Meloni, por su parte, ha marcado una agenda propia que choca de frente con los intereses de Washington. Según las fuentes, la mandataria italiana “se haya manifestado en contra de la guerra, se haya manifestado en defensa del Papa y haya anulado un convenio de venta de armas”. Esta postura responde a una sociedad italiana que es hoy “muy reactiva su gente a la guerra al conflicto”, llegando incluso a poner “trabas al uso de las muchas bases militares que tiene Estados Unidos acá”.
Saladinos y Drones: Un escenario distópico
Sabanés describe este panorama como un escenario distópico de “Saladinos y Drones”, donde se observa “toda una retórica del siglo XV mezclada con tecnología del siglo XXI”. En este tablero, Trump parece haber cometido un error de cálculo histórico al comparar el conflicto iraní con otras crisis regionales: “Creyó que lo de Irán podía ser como lo de Venezuela, tenés que desconocer mucho a Irán para pensar que podía pasar algo así”.
La caída de esta alianza deja a Trump en una posición de aislamiento en el viejo continente, especialmente tras la derrota electoral de Viktor Orbán en Hungría. “Trump rompe con la única aliada que le quedaba acá en Europa occidental, no tiene hoy aliados firmes en Europa”.
El dilema para Javier Milei
Esta ruptura también proyecta una sombra de duda sobre otros líderes regionales, como el argentino Javier Milei, quien mantiene una relación cercana con ambos. Sabanés advierte que, aunque Meloni es de derecha, “es una derecha no motosierrística” y no tiene una política de reducción del Estado tan drástica como la de Milei. El interrogante queda abierto para la diplomacia argentina: “No me lo imagino a Milei viniendo hoy a Italia a sacarse una foto con Meloni porque obviamente lo dejaría muy mal parado frente a Trump, que es su principal referente”.
Como concluye Sabanés, en la política internacional “lo ideológico no tiene mucho peso” y las alianzas, por más íntimas que parezcan, “así como inician se pueden terminar”.

