Estudiantes no estuvo solo en Paraguay. Más de un millar de hinchas recorrieron cientos de kilómetros para acompañar al equipo de Eduardo Domínguez y sueñan con meterse en los Cuartos de Final de la Copa Libertadores.
Desde muy temprano, cientos de hinchas acompañaron a Estudiantes. Fueron aproximadamente 1.500 los que estuvieron en el codo de una tribuna exclusiva para ellos, ya que el resto de la cabecera fue anulada por una sanción que CONMEBOL le impuso a Cerro: tuvo 10.000 hinchas menos en la Nueva Olla y debió pagar, además, una multa de 100.000 dólares por malos comportamientos.

A través de micros, autos, aviones y combis, los hinchas fueron llegando a la capital paraguaya para alentar al equipo. Los más pudientes llegaron el martes y disfrutaron de la noche y el calor del día, que estuvo para pileta. Otros fueron retenidos en la Costanera, donde debieron prestarse a diversos controles, especialmente de alcoholemia. Pese a ello, disfrutaron de una jornada con 28 grados y un sol radiante.
Si bien hubo algunos problemas en el ingreso muy puntuales, que no se transformaron en una habitualidad, el público se sintió visitante. A falta de una hora para el partido, las banderas le daban una fisonomía diferente a la tribuna.

Durante el partido no se registraron problemas y los hinchas sufrieron un típico partido de Copa. Ya cuando el punto tenía buen saber, se llevaron el premio mayor: Ascacibar canjeó por gol la falta obre Carrillo para que todo Estudiantes disfrute de una inolvidable victoria.

