Fernando Navarro Montoya contó cómo vivía los cruces ante el Pincha, donde tuvo dos en la temporada que jugó. También se refirió a lo que significa jugarlo sin ser de las inferiores del club.
Teniendo en cuenta esto, analizó: “He jugado varios clásicos, y en la mayoría yo venía de afuera. Nadie ha jugado mejor que yo por ser del lugar, es una cuestión de capacidad. Lo que sí, es que el contexto del futbolista está atravesado por vivencias desde chicos. El jugador que es de Gimnasia o Estudiantes ya se viene alimentando desde pequeño. Yo tengo claro que eso no los va a hacer jugar mejor”.
Pensando en los recuerdos, aseguró: “Tengo los mejores, pase una temporada magnifica, conformada por un gran grupo humano. Son recuerdos inolvidables. El clásico es un evento que tiene la atención de todos, tiene historia y hay mucho de por medio. Se vive diferente y con repercusión”.
En la sintonía de jugar el clásico siendo del club o no, agregó: “Yo siempre he entendido que el futbolista ocasional tiene compromiso con uno mismo y después con el juego, los compañeros, el club, los hinchas, los dirigentes. Son partidos diferentes, aparte, tiene relevancia”.
Por último, dejó su mirada de lo que fue su paso por el Lobo: “Todos los clásicos son hermosos, la previa, todo es un espectáculo fascinante. La campaña en la que estuve fue excelente, más allá de haber perdido un clásico y empatar el otro. No puedo disfrazar la importancia que tiene. Fue un año muy bueno para Gimnasia”.


