Pasa de todo en el Mundial de Clubes, un evento que a medida que se van dando los partidos se va poniendo cada vez más interesante. El día 3 tuvo, otra vez, muchos detalles para contar. Por empezar, jugó el primer equipo argentino, Boca, que empató 2 a 2 con Benfica, con 45 mil personas en el Hard Rock Stadium. Una multitud.
El encuentro, más allá de los goles que aportaron Di María y Otamendi para Benfica, justo los dos argentinos campeones del mundo y el último, hincha confeso de River, tuvo un episodio al final muy particular: la discusión entre Otamendi y Marchesin, quienes fueron compañeros en la Selección pero parece sin demasiada onda.
En el final del partido, Otamendi estaba charlando con el árbitro mexicano cuando apareció el arquero del Xeneize y se dio un diálogo picante: “Tomatelá, hablás una banda ahora que jugás en Boca, bobo”, le tiró el defensor, que gritó el 2-2 de cara a los hinchas argentinos.
El primer gol desde la cámara del árbitro
Una de las innovaciones del Mundial de Clubes fue la incorporación de la “REF CAM”, la cámara que lleva el árbitro y que permite visualizar todo desde su perspectiva. Incluso, grabar conversaciones que permitan tomar mejores decisiones. Y en el partido anterior a Boca, el que Chelsea le ganó a Los Ángeles FC por 2 a 0 con un tanto del argentino Enzo Fernández, se vio el primer gol desde los ojos tecnológicos del juez. Fue el primero, el de Pedro Neto, que se mostró como nunca antes.
El Flamengo copó la estatua de Rocky Balboa
El otro partido de la jornada tuvo el triunfo de Flamengo por 2 a 0 al Esperance de Túnez con goles de Arrascaeta y Araújo. Pero la nota lo dieron sus hinchas, que además de ir en multitud, en la previa al partido se juntaron en la estatua en honor a Rocky Balboa, que está justamente en la ciudad de Filadelfia, la sede del partido. Otra imagen curiosa de una jornada muy particular.


