“Cuando el resultado no es el esperado, la actitud marca el camino. Seguimos adelante“. Fabricio Iacovich, 23 abriles, habla en Instagram con la madurez que se necesita para el puesto en el que se desenvuelve. Y que ocupará por al menos tres partidos más producto de la lesión de Fernando Muslera. El arquero de Estudiantes, que cumplirá 24 años el próximo jueves, ya está mentalizado en aprovechar esta oportunidad que se le presentó y que lo llevará a volver a calzarse los guantes.
El posteo en redes que el jovencito hizo luego de su ingreso para jugar los segundos 45 minutos ante Racing es una señal de que está consustanciado con la situación que atraviesa. Sin Nando, afuera por un problema en uno de sus tendones de Aquiles (está en duda incluso para el Clásico Platense del 15 de febrero) Iacovich genera expectativas en los hinchas que lo verán de cerca en UNO cuando salga al campo para defender el arco ante Boca.

Originalmente delantero hasta que se enamoró del arco, Iacovich se preparó desde muy pibe para atajar. Tanto es así que su papá José Luis llegó a construirle un arco de cancha de 11 de dimensiones ligeramente más grandes para que, cuando le tocara afrontar los desafíos en la élite, las cosas le resultaran más fáciles. ¿Más? ¡Hasta improvisó un lanzapelotas en su casa para mejorar!
Criado en Nueva Alianza -donde brilló en Inferiores– y perfeccionado en el Centro de Formación de Arqueros de La Plata, Fabricio quedó fichado para cerrar el año de Octava: sorprendió más allá de que compitió con centenares de arqueros. En el medio, una tragedia familiar -la muerte de su madre– lo marcó para siempre, lo obligó a madurar de golpe en sus últimos años en Alianza.
Este gigante que ya tuvo su etapa de Selección al integrar la Sub 23 (donde logró atesorar una foto con Lionel Messi) ahora se prepara para demostrar todo ese talento que incluso trabaja fuera del campo con distintas disciplinas complementarias. Está enfocado en seguir creciendo. Y en dar el salto.


