La Copa Libertadores y Estudiantes mantienen un idilio muy particular. Si bien es cierto que el hincha se acostumbró a jugarla y el torneo le produce un cosquilleo muy especial, no menos cierto es que la habitualidad del equipo en el torneo llegó hace aproximadamente dos décadas.
Hasta el año 2006, cuando Estudiantes quedó afuera en Cuartos de Final ante San Pablo, el club tenía un récord extraordinario. Había jugado siete ediciones, de las cuales ganó tres y fue subcampeón en la restante, en el período comprendido entre 1968 y 1971.
Tras varios años sin jugar, volvió a la Copa en 1983, cuando llegó a Semifinales y en 1984 hizo su peor campaña hasta ese momento quedando eliminado en Fase de Grupos, siendo muy recordado en esa época el épico partido ante Gremio que terminó en empate.
De allá en adelante el club tuvo un bache que se cortó por las buenas campañas de Merlo y Burruchaga, que fueron la antesala de una permanencia en torneos internacionales nunca vistos en la historia del club.
El 2006, un quiebre en la historia de Estudiantes y la Copa Libertadores
Desde el 2006 hasta la fecha, Estudiantes jugó la Libertadores 11 veces. Fue campeón en 2009 y en el resto de las ediciones no pudo superar los Cuartos de Final, siendo eliminado en Fase de Grupos en la edición 2024.
La particularidad es que en varios de los años que no jugó Libertadores terminó jugando Copa Sudamericana, haciendo de sus incursiones continentales una habitualidad.
Ahora, el equipo de Eduardo Domínguez enfrenta dos desafíos. Pasar al poderoso Flamengo, uno de los candidatos a ganar el torneo, y llegar a la edición de 2026, a la que podría llegar por ganar la edición actual, el torneo local o haciendo un campañón y descontando 12 puntos a Central, River, Boca o Argentinos Juniors, quienes encabezan los puestos de la tabla anual.