Es, sin dudas, una de las grandes aparición de las Inferiores de Estudiantes en el último tiempo. Por cómo debutó, con un gol agónico ante Banfield para darle el triunfo al equipo en el Sur; y también por cómo se metió y se sostuvo en el equipo, convirtiéndose en un jugador clave. Y a todo, Joaquín Tobio Burgos le sumó una humildad admirable. Siempre ubicado, siempre responsable, siempre comprometido…
Al punto que, de entrada, llegaba a los entrenamientos en bicicleta, una curiosidad que contó el propio Eduardo Domínguez para definir cómo el pibe que hoy tiene 21 años tiene los pies sobre la tierra a pesar de jugar en el fútbol súper profesional. Como si fuera poco, tiene ese respeto por los grandes, por los referentes, un patrón que tomó de la escuela de Estudiantes, de su formación en Inferiores y que él también traslada a la cancha.
¿De qué manera? En distintas situaciones. Pero en una en particular, que tiene que ver con el juego. A la hora de patear los tiros libres, que también lo ha convertido en un especialista del equipo, Tobio Burgos primero se fija quién está en la cancha a la hora de pedir ejecutar el remate. Y si está el Rey Sosa, pues él primero respeta el rango del ahora segundo capitán.

“Me gusta meterme para patear cuando hay un tiro libre, pero es obvio que si está José hay que respetarlo. Tiene una pegada que es admirable”, contó en algún momento.
Por eso, la situación es diferente cuando en cancha no está Sosa y tiene que decidir quién ejecuta con otro. De hecho, en los dos goles que convirtió por esa vía, ante Central Córdoba y Sarmiento de La Banda en el 2025, terminó resolviendo él porque estaba junto a Cetré.
Los goles de Tobio Burgos de tiro libre
La hora del despegue
Así como Tobio explotó con su frescura y sus goles de tiro libre, también tuvo un 2025 irregular. Es cierto, la lesión que lo dejó al margen del equipo por casi cinco meses (un fractura en la pelvis) le jugó en contra. Le sacó continuidad, ritmo, le cortó el año y hasta la proyección de venta que tenía (Román Gómez debutó después y ya fue vendido, por caso).
Recién pudo volver en noviembre, pero no pudo recuperar el nivel que tenía. De hecho, como pasó en el Trofeo de Campeones 2024, volvió a ser titular en la final del Trofeo de Campeones 2025 en lugar del lesionado Palacios, pero no rindió como aquella vez y hasta fue reemplazado. De todos modos, para Domínguez es una carta muy importante de este 2026 y Estudiantes, sobre todo si se dan algunas salidas, lo necesita otra vez en su prime.

Por eso, para Tobio Burgos este año puede ser uno que marque su despegue definitivo. Ya consolidado en el plantel profesional y con un marcado sentido de pertenencia por el club (tanto que pasó sus vacaciones casi vestido de rojo y blanco), llegó el momento de dar el salto, no sólo para volver a recuperar su lugar como titular sino para terminar de proyectar esa joya que, en algún momento, también reforzará la tesorería del club…

