Su irrupción en el mundo de Estudiantes fue toda una novedad. Gambetas, desparpajo, juventud… todo en un mismo envase. Apenas con un puñado de partidos, la noticia parecía increíble. El poderoso Manchester City se había fijado en él. Y no solo se fijó en él: lo compró en una montaña de dólares casi sin que el Pincha lo pueda disfrutar.
Cuando Darío Sarmiento se fue de Estudiantes el club percibió más de 7.000.000 de euros por su ficha. Además, se quedó con una plusvalía del 20% de una futura venta. Y no estaba mal: el pibe pintaba para crack. Sí, pintaba…
Porque desde su venta en adelante, más explotó. Primero fue cedido al Girona, después al Montevideo City Torque (ambos equipos del Grupo City) y terminó en Tigre.

De Europa a Santa Fe, sin escalas
Luego fue el turno de un destino europeo, otra vez. Darío Sarmiento fue presentado en el LFC Liege de Bélgica en el invierno pasado. Se fue a préstamo hasta el 30 de junio de 2026, en una operación que se hizo sin cargo y con dos opciones de compra por el 50% del pase, una en diciembre de 2025 y otra en a mediados de 2026. Además, extendió contrato con Tigre -dueño de un 50% de su pase- hasta diciembre de 2027. La historia no funcionó y el pibe pegó la vuelta.

Ahora, Colón aparece como una oportunidad clave para relanzar su carrera. El Sabalero apuesta por su talento y confía en que, con protagonismo y minutos, Sarmiento pueda reencontrarse con su mejor versión y transformarse en una pieza importante del equipo.
Para Estudiantes, la transferencia quedará marcada como una de las más altas de su historia reciente. Para Darío Sarmiento, en tanto, el desafío en Santa Fe representa una nueva chance de empezar de cero y demostrar que aquella apuesta millonaria no fue casualidad.

