Diego Maradona y Gimnasia están unidos desde hace tiempo. Desde que el Diez se puso el buzo de técnico del Lobo, el amor y la admiración se profundizaron por completo, en un sentimiento quedará para siempre. Lo mismo pasa, en menor medida, con Ariel Pereyra. Hablar del Pata es hablar del Tripero y sobre todo de una etapa muy especial del Club, acostumbrado por aquellos años a ser protagonista en cada torneo de la mano de Carlos Timoteo Griguol. Sin embargo, relacionarlos a ambos y a la institución parecería difícil.
No obstante, el exdefensor y el zurdo compartieron equipo en una particular oportunidad. Lo dicho se dio el 9 de junio de 1997, cuando el astro irrumpió en un encuentro a beneficio de la Cruz Roja entre el Mens Sana y Estudiantes que se desarrolló en el Juan Carmelo Zerillo. Fiel a su estilo solidario de siempre, y también para evitar cualquier tipo de polémicas, Diego jugó un tiempo para cada uno, en un partido que terminó en un anecdótico 2 a 2.

Todo se dio porque en aquel momento el Lobo necesitaba una ambulancia de alta complejidad. Y para recaudar los fondos necesarios para conseguirla, organizó un cruce a beneficio con la presencia del exjugador de la Selección Argentina, quien estaba próximo a regresar a Boca. El partido generó una locura en La Plata, ya que se jugó un día lunes. Gimnasia y Estudiantes se dieron cita en el Bosque, con hinchas de ambos clubes y “refuerzos” en cada una de las formaciones: en el Equipo Azul del local se sumaron entre otros Damián Manso y Gustavo Campagnolo, mientras que en el Equipo Rojo, Néstor De Vicente y Bruno Giménez, que ya habían pasado por el Pincha.

Los goles llegaron en la segunda parte del cotejo. Guillermo Barros Schelotto abrió el marcador de penal para el lado Albiazul, pero Giménez lo empató con una buena definición minutos después y el mencionado De Vicente lo dio vuelta tras una gran jugada colectiva. Ya sobre el final, Gustavo Reggi selló el 2-2 definitivo para poner pardas y dejar a todos contentos en una tarde en la que el fútbol no fue lo más importante.
Pese a esto, en el final se desató un verdadero caos: hubo una invasión multitudinaria en el campo de juego por la presencia del Diez, y él, que había llegado en helicóptero por una demora que retrasó el inicio del juego una hora, terminó retirándose de esa misma manera. Tan increíble como insólito. Algo que sólo el ídolo podía lograr: primero unir a la parcialidad del Lobo y del Pincha. Y luego jugar un tiempo con cada camiseta, regalando magia para ambos lados.
Los equipos de aquel encuentro, con Maradona como comodín
Equipo Azul (2): Gustavo Campagnuolo; Claudio Galvagni, Ariel Pereyra y Sergio Dopazo; Pablo Fernández, Tomás Majón, Damián Manso, Danilo Piaggio y Diego Maradona; Guillermo Barros Schelotto y Gustavo Reggi. DT: Roberto Rogel.
Equipo Rojo (2): Carlos Bossio; Sergio Castillo, Ariel Zapata y Juan Manuel Azconzábal; Néstor De Vicente, Gustavo Giustozzi, Cristian La Grottería y Martín Fúriga; Juan Sebastián Verón; Martín Palermo y Bruno Giménez. DT: Daniel Córdoba.


