De vuelta al ruedo. El ex entrenador de Gimnasia, Roberto Carlos Mario Gómez, se mudará al sudeste asiático para tomar las riendas de Bashundhara Kings, un club joven y económicamente poderoso de la Premier League de Bangladesh.
Gómez viajará este fin de semana para firmar su vínculo por 12 meses y tomar las riendas de un equipo que salió tercero en la última edición y está clasificado a la qualy de la Challenge League, la segunda competencia de la AFC. Y así volverá a trabajar luego de su breve paso por Talleres de Escalada.
Con un desafío deportivo internacional a la vista y el título como objetivo, Gómez tendrá la oportunidad de trabajar en un país que tiene una fuerte ligazón con Argentina: las profundas diferencias históricas con Inglaterra son un denominador común que ha llevado a los bangladesíes a adoptar incluso un amor incondicional por la Selección de Lionel Scaloni. A punto tal de celebrar el Mundial con el mismo fervor que en nuestra tierra.
Las aspiraciones de Gómez serán, está claro, mayores a las que tenía cuando dirigió a Gimnasia hace más de dos décadas. Un paso olvidable de nueve partidos entre el Apertura 02 y el Clausura 03: en ese intervalo no sólo no ganó, sino que empató cinco y perdió cuatro. La última derrota, en el clásico ante Estudiantes, detonó su salida.
Aquella mala campaña había dejado a principios de octubre transitoriamente a Gimnasia en el decimonoveno y penúltimo puesto del torneo Apertura, sólo por encima de Olimpo, con cuatro puntos en ocho presentaciones y sin ninguna victoria.
Luego de un interinato de un encuentro de Luis Horacio Agostinelli, la salida de Gómez propiciaría el regreso del eterno Carlos Timoteo Griguol, quien consiguió cinco victorias para empezar a sacar del fondo a Gimnasia.