Gustavo Alfaro era el entrenador de un equipo que estaba apremiado. Quilmes no pasaba un momento y su relación con algunos jugadores del plantel se quebró. Uno de los apuntados fue el defensor Nelson Vivas. La historia entre el DT y el jugador terminó muy mal y después de muchos años de encono, vuelven a verse las caras.
El clásico platense tiene muchas historias paralelas al duelo, que es el gran protagonista. Mañana cerca de las 20.45hs Gustavo Alfaro y Nelson Vivas estarán dirigiéndose, cada uno, a su correspondiente banco de suplente. Y en el medio se cruzarán, en un encuentro especial.
Desde aquel conflicto que estalló en Quilmes, fueron muy pocas las veces que los protagonistas volvieron a verse las caras. Pero como dice el dicho “el tiempo todo lo cura” y parece que esa bronca entre ambos quedó en el pasado.
En diálogo con este medio, a pocos días de asumir como entrenador de Gimnasia, Alfaro fue consultado por el cruce con Vivas y pensando en el futuro el DT sostuvo que “Uno tiene que cuidar mucho este tipo de momentos. No soy una persona que se maneje por rencores, yo creo que los que tienen rencores hay rincones del alma en los que les duele demasiado”.
Quilmes quedó en el pasado y los rencores entre ambos también. El clásico los volverá a poner cara a cara. Cada uno buscará lo mejor para su equipo y los dos esperan que el final de la noche los encuentre con un festejo. La alegría será para uno sólo o para ninguno de los dos.