La derrota de Racing ante Gimnasia dejó algo más que preocupación futbolística. En conferencia de prensa, Gustavo Costas se refirió a la situación de Marcos Rojo, quien no concentró para el partido y aparece cada vez más cerca de concretar su regreso a Estudiantes.
Consultado sobre el futuro del defensor central, el entrenador fue claro y dejó una frase que resonó fuerte tanto en Avellaneda como en La Plata. “Es algo que debe resolver Marcos con Milito. Si él quiere irse para terminar su carrera en Estudiantes, no le voy a cerrar las puertas”, afirmó Costas, marcando una postura abierta ante una posible salida.

Lejos de mostrar enojo, el DT buscó bajar el tono del conflicto y aclaró su relación con el jugador. “No estoy enojado con él”, remarcó, en un mensaje que confirma que la decisión pasa más por lo dirigencial y por la voluntad del propio Rojo que por una cuestión deportiva.
El central, que no formó parte de la convocatoria y está “más afuera que adentro” de la Academia, ya manifestó su deseo de volver al Pincha, el club donde se formó y al que considera su casa. Ahora, el foco está puesto en la definición entre el jugador y Diego Milito, presidente de Racing, quien tiene la última palabra.
Mientras tanto, en Estudiantes siguen atentos y expectantes. El regreso de Marcos Rojo empieza a tomar forma y las palabras de Costas parecen haber despejado uno de los principales obstáculos: el respaldo del entrenador para facilitar su salida.

