Por medio de una videoconferencia desde el establecimiento penitenciario ubicado en Campo de Mayo, donde el represor permanece alojado cumpliendo prisión preventiva, Videla aseguró que esa supuesta persecución “comenzó con el prejuzgamiento del Decreto 158/83 dictado por el entonces presidente Raúl Alfonsín“.
De esa manera se refería a la norma por la cual Cámara Federal celebró el juicio oral y público a los comandantes de las tres primeras juntas militares que usurparon el poder el 24 de marzo de 1976 y en el que Videla fue condenado a “reclusión perpetua y destitución”.
El represor solicitó esta mañana autorización al Tribunal Oral en lo Federal Seis (TOF6) para efectuar “breves consideraciones” y fue allí cuando calificó a la existencia de un “plan sistemático” para el robo de bebés como “la falacia más grande contenida en este juicio”, tras lo cual “descargó de responsabilidad a sus subalternos” y se negó a contestar preguntas.
El ex presidente del autodenominado “Proceso de Reorganización Nacional” aseguró que “me hago un deber reiterar que asumo la plenitud de lo actuado en la guerra contra el terrorismo subversivo”.
En ese sentido insistió, tal como lo hace en cada declaración en todos los juicios que afronta, que “descargo de responsabilidad a todos mis subalternos que siguieron mis indicaciones y directivas a las que el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas calificó de inobjetables”.
“Con el debido respeto que me merece el Tribunal debo señalar que carecen de jurisdicción y competencia para juzgarme”, sostuvo Videla en una suerte de excepción que ni sus defensores se atrevieron a plantear ya que fue reiteradamente rechazada en todas las instancias judiciales.

