“Durante el último año de la secundaria cursé la materia de Genética y empezó a interesarme mucho el funcionamiento biológico de las cosas. Me surgían preguntas como: cómo sabe una célula que debe comportarse de determinada manera, cómo funcionan las proteínas, por qué cambia la expresión del ADN de un tejido a otro, etc“, relata Salomé Magallanes Elek, en exclusiva para INFOCIELO, oriunda de la ciudad bonaerense de Olavarría y próxima a graduarse de la Licenciatura en Genética en la Universidad Nacional del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires (UNNOBA).
La joven que fue premiada en las jornadas de jovenes investigadores en Brasil al concluir sus estudios secundarios con orientación en Ciencias Naturales, evaluó alternativas académicas en la Universidad Nacional de Misiones, la Universidad de Morón y la propia UNNOBA. La decisión de trasladarse a la sede de Pergamino respondió a una combinación de cercanía geográfica y a las sólidas referencias sobre la propuesta académica de la institución. “Empecé a leer el plan de estudios de la carrera y encontré muchas materias que me parecieron interesantes y que pensé que podían darme las respuestas que estaba buscando. Además, en aquel momento se hablaba mucho del potencial de la genética y la formación que ofrecía la UNNOBA era muy amplia, por lo que me permitió proyectar un futuro profesional tanto en el ámbito humano como en el animal o vegetal”, detalla.
Innovación desde la Cuenca del Río Salado: el proyecto premiado
El trabajo que llevó a Salomé a ser distinguida internacionalmente se titula “Identificación de un candidato a ortólogo de SPL13 para futuras estrategias de edición génica mediante CRISPR/Cas9 en Lotus tenuis”. La investigación aborda el estudio de un gen clave en la regulación del ciclo de las plantas.
“SPL13 es un gen que participa en la regulación de la transición de la fase vegetativa a la fase reproductiva. Esta transición implica cambios en el crecimiento y en la distribución de los recursos de la planta, que comienza a destinar una mayor proporción de ellos al desarrollo de las flores”, explica la estudiante. Asimismo, destaca los antecedentes científicos que motivaron la indagación, “existen estudios en distintas especies vegetales en los que se inactivó este gen y se observó un retraso en la floración acompañado de un mayor crecimiento vegetativo. Uno de los ejemplos más llamativos es el de la lechuga, donde se observó que inactivar el gen SPL13 retrasó la floración dos semanas y presentó un incremento del 126 por ciento en la biomasa fresca”.
El propósito central en Lotus tenuis radica en sentar las bases biotecnológicas para optimizar la producción agropecuaria regional. “Lo que buscamos en nuestro proyecto es identificar cuál es el gen equivalente a SPL13 en Lotus tenuis para poder inactivarlo a futuro mediante la técnica de edición génica CRISPR/Cas9. Esta especie tiene gran importancia en la Cuenca del Río Salado ya que se adaptó muy bien a estos suelos que poseen diversas condiciones adversas. Como se utiliza para alimentar al ganado, mejorar su productividad podría representar un beneficio para los sistemas ganaderos de la región”, sostiene.
Experiencia internacional en las Jornadas de Jóvenes Investigadores
El trayecto hacia el reconocimiento internacional comenzó en octubre, en el marco del Congreso Multidisciplinario desarrollado en la UNNOBA, donde el trabajo fue postulado para las 33° Jornadas de Jóvenes Investigadores de la Asociación de Universidades del Grupo Montevideo (AUGM). Semanas más tarde, la confirmación llegó acompañada de una beca integral de traslado y alojamiento para representar a la universidad en Porto Alegre, Brasil. “El viaje fue una experiencia increíble. Participaron universidades de todo el país y también de países vecinos, y se presentaron alrededor de 900 trabajos de investigación. Es un ambiente muy lindo, lleno de personas predispuestas a compartir lo que hacen y también a escuchar con curiosidad lo que estás investigando vos. A eso se suma la posibilidad de conocer otro país, otra cultura y compartir varios días con personas con trayectorias y realidades muy diferentes”, relata con entusiasmo sobre el intercambio académico.
El contingente de la UNNOBA estuvo conformado por dieciocho proyectos de investigación, de los cuales siete obtuvieron distinciones oficiales. Para Salomé, este balance subraya el nivel científico de la casa de altos estudios, “fuimos siete los trabajos distinguidos de la UNNOBA, sobre un total de 18 presentados. Me parece un número excelente para una universidad de nuestras dimensiones y habla muy bien de la calidad de la investigación que se desarrolla en la institución“, explica Salomé.
La premiación constituyó un hito inesperado dentro de su formación, con mucha emoción cuenta que “recibir la distinción fue una sorpresa enorme, nunca había recibido una mención por un trabajo de investigación, así que no lo esperaba en esta oportunidad, mucho menos teniendo en cuenta los otros trabajos que se habían presentado. La experiencia completa ya había sido muy enriquecedora por sí misma y, si bien el reconocimiento no era mi principal expectativa, siempre es lindo saber que alguien se interesó por tu trabajo y consideró que merecía ser destacado”.
Finalmente, la joven investigadora valora el acompañamiento institucional recibido durante la travesía “me parece muy importante destacar también el acompañamiento de las áreas de Relaciones Internacionales e Investigación de la UNNOBA, que estuvieron presentes durante todo el viaje y se encargaron de que pudiéramos disfrutar la experiencia y aprovecharla al máximo. Sin su trabajo y organización, el viaje no habría sido posible de la misma manera”.


