Daniel Hadad ubicó el origen del deterioro educativo argentino en los años 90. “En materia educativa creo que la Argentina se jodió cuando el gobierno de Menem le devuelve a las provincias la facultad de crear programas educativos y pagar los sueldos de los docentes”, dijo el fundador de Infobae en una entrevista con la Revista Seúl.
Su propuesta fue aún más puntual y desafiante: “Yo quiero una Argentina ‘unitaria’ en materia de educación. Mira, con un solo programa muy completo, con una buena formación de docentes exigente y el docente que no esté capacitado que se vaya a su casa”, afirmó. Plantea un esquema nacional que reemplace al actual, en el que cada provincia arma el suyo.
La charla fue con Hernán Iglesias Illa, editor de Seúl, escritor y cofundador junto al ex ministro macrista Pablo Avelluto de “La Agenda”, la revista digital del Gobierno porteño. Seúl es un medio digital de perfil liberal, y el entrevistador comparte buena parte del ideario de su invitado.
De segundo puesto en las PISA 1997, a detrás de “El Salvador”
Hadad respaldó su diagnóstico con una comparación regional. “En alfabetización, en 1997 la Argentina era el segundo país más alfabetizado en la región en toda Latinoamérica y hoy es el número 19”, advirtió.
Y siguió: “El 18 es El Salvador. No entiendo y es injusto que un país que tuvo los escritores que tuvo, los premios Nobel que tuvo, el Teatro Colón, los músicos que tuvo, sea un país que (con todo respeto) no puede estar por debajo de El Salvador”.
El segundo puesto de 1997 coincide con las mediciones de comprensión lectora de la región de aquel año, donde la Argentina quedó solo detrás de Cuba. El Salvador, en cambio, estuvo entre los países que hoy superan a los alumnos argentinos, junto con Perú, Costa Rica, Brasil y Uruguay, entre otros.
Lectura, trabajo e inteligencia artificial
La caída, para Hadad, también pasa por la lectura. “Yo estoy preocupado porque cada vez la gente lee menos, la gente lee corto, no lee largo, y eso implica un cambio social importante”, dijo.
Citó el efecto Flynn, que durante el siglo pasado mostró que cada generación superaba en coeficiente intelectual a la anterior, y ubicó en 2016 el punto en que se frena: “Es la primera vez ahora que tenemos una generación que es menos inteligente que la que fueron sus padres”. Para explicarlo mencionó a Jonathan Haidt, autor de “La generación ansiosa“, y el efecto del celular.
También vinculó la escuela con el empleo. “El conocimiento hoy es lo único que te garantiza un trabajo”, dijo, y agregó: “La única forma de tener trabajo es con una habilidad. La habilidad te la da la educación o te la da el manejo de la inteligencia artificial”.
Defendió además el rol del Estado: “Yo creo en una muy buena educación pública”. Recordó que fue a un colegio parroquial humilde de Flores, donde convivían chicos de familias trabajadoras y de profesionales. El esquema que objeta quedó armado con la ley 24.049, de 1991, que transfirió a las provincias los colegios secundarios y terciarios que dependían de la Nación. Las escuelas primarias ya habían pasado a la órbita provincial en 1978, durante la dictadura.
Hadad dijo que el año próximo probablemente ya esté 100% en la Argentina, con mucho tiempo dedicado a la educación junto a think tanks, ONG como Argentinos por la Educación y universidades. En agosto, en otra intervención, ya había planteado una agenda centrada en educación, ciencia e inteligencia artificial.


