Este martes 27 de octubre, la ciudad bonaerense de Alberti viste sus calles de fiesta para conmemorar 149 años de vida. Un nuevo aniversario que invita a repasar las páginas de su pasado y a celebrar el espíritu de una comunidad intrínsecamente ligada al trabajo de la tierra, la pujanza agropecuaria y el inolvidable impulso del ferrocarril en el corazón productivo de la provincia.
Los orígenes de la localidad se remontan a 1877, cuando el trazado inicial del denominado “Pueblo de Vaccarezza” comenzó a tomar forma en las tierras de Andrés Vaccarezza. Este inmigrante italiano, pionero en la zona, había instalado un molino harinero que se convirtió en el primer motor productivo de la región. La intensa actividad triguera y la inauguración de la estación de trenes en junio de ese mismo año crearon el escenario idóneo para el nacimiento de una población próspera. La documentación oficial de la Provincia de Buenos Aires fijó formalmente el 27 de octubre de 1877 como su fecha de fundación.
Con el paso de los años, el nombre de aquella parada ferroviaria —bautizada en honor al presbítero Manuel Alberti, vocal de la Primera Junta de Gobierno de 1810— terminó por abrazar a todo el asentamiento, desplazando progresivamente la denominación del fundador y sellando la identidad definitiva del pueblo.
Dos fechas para un mismo sentimiento de pertenencia
En el calendario albertino conviven dos momentos fundacionales que a menudo se entrelazan. Mientras que cada 27 de octubre se festeja el nacimiento del pueblo originario, los vecinos guardan también en la memoria el 10 de junio. En esa fecha del año 1910 se promulgó la Ley 3237, hito institucional que declaró la autonomía distrital y creó oficialmente el Partido de Alberti mediante la cesión de tierras que hasta entonces pertenecían a los municipios de Chivilcoy, Bragado, Chacabuco y 25 de Mayo.
Un patrimonio entre la harina y el hormigón monumental
A punto de rozar el siglo y medio de existencia, Alberti preserva intacto su patrimonio arquitectónico y cultural. La ciudad ostenta con orgullo un valioso conjunto de obras monumentales diseñadas por el celebre arquitecto Francisco Salamone durante la década de 1930. El Palacio Municipal y diversos espacios públicos locales, reconocidos como Patrimonio Histórico y Artístico Nacional, le confieren a la fisonomía urbana un sello vanguardista único en la pampa bonaerense.

En paralelo, la memoria productiva del viejo molino harinero de Vaccarezza sigue latiendo en el tejido social. Esa fuerte impronta ligada al cultivo y procesamiento del trigo maduró con las décadas hasta transformarse en la Fiesta Provincial de la Harina, uno de los encuentros populares más importantes de la zona, donde se rinde tributo a la labor de los pioneros y al desarrollo de la agroindustria local.
Un siglo y medio proyectado al futuro
Este 149° aniversario encuentra a Alberti en una pausa de celebración y reencuentro. Desde las primeras casas levantadas junto a las vías del tren hasta la moderna ciudad cabecera de hoy, transcurrieron casi 150 años de profundas transformaciones, esfuerzo colectivo y construcción comunitaria.

La jornada de este 27 de octubre no solo evoca el legado de Andrés Vaccarezza y de las primeras familias pobladoras, sino que rinde homenaje a las sucesivas generaciones que transformaron un paraje rural en el orgullo del centro-norte bonaerense.
Cronograma de actividades
Con el acto protocolar en la plaza General Arias, Alberti le da la apertura a una serie de actividades que combina un repaso por su historia con la danza, el folklore y actividades artisticas.



