“El que por derecha viene, a pasar derecho tiene”. Esa máxima, grabada a fuego en la cabeza de cualquier conductor que haya rendido alguna vez el examen de manejo, acaba de llegar a su fin en la provincia de Buenos Aires. En su última sesión ordinaria, el Senado convirtió en ley un proyecto que modifica de raíz un aspecto clave de la Ley de Tránsito y que impactará de lleno en la forma en la que millones de automovilistas circulan todos los días.
Impulsada por la diputada Silvina Vaccarezza, del bloque UCR-Cambio Federal, la nueva normativa incorpora el artículo 28 Quater a la Ley 13.927. El objetivo de la legislatura es terminar con la “inseguridad jurídica” que se vivía en las calles y saldar un peligroso vacío legal que derivó en fallos insólitos en los tribunales bonaerenses ante choques en esquinas no semaforizadas.
EL FIN DE LA PRIORIDAD ABSOLUTA: EL NUEVO ORDEN DE PASO
Hasta ahora, la norma general indicaba que todo conductor debía cederle el paso al vehículo que se presentara por su derecha. Sin embargo, la nueva redacción de la ley le pone un freno a esa prioridad cuando entran en juego arterias de distinta importancia.
A partir de la promulgación de esta norma, la prioridad por la derecha se perderá automáticamente cuando el vehículo transversal circule por una vía de mayor jerarquía.
Para evitar confusiones, el texto aprobado detalla expresamente el nuevo orden de prevalencia, que será el siguiente: autopistas, semiautopistas, rutas, carreteras, avenidas, calle y, por último, pasaje. En la práctica, esto significa que un auto que transita por una avenida ya no tendrá que frenar en cada esquina para cederle el paso a quien intente cruzar desde una calle por su mano derecha, agilizando el tráfico urbano.
EL VACÍO LEGAL Y LOS FALLOS INSÓLITOS QUE MOTIVARON LA LEY
¿Por qué hizo falta una ley para aclarar algo que el sentido común urbano ya aplicaba? En los fundamentos de su proyecto, Vaccarezza expuso el severo bache jurídico que sufría la Provincia. Todo comenzó en 2007, cuando el Gobierno bonaerense adhirió a la Ley Nacional de Tránsito (24.449). El problema es que el artículo nacional que marca las excepciones a la prioridad por derecha omitió mencionar expresamente a las “avenidas”, individualizando únicamente a las “semiautopistas”.
Esta omisión desató un caos en los tribunales. El caso testigo ocurrió en 2018, cuando la Suprema Corte de Justicia bonaerense falló en contra de un motociclista que circulaba por una avenida y fue embestido por un auto que ingresó a toda velocidad desde una calle por la derecha. En aquel momento, la Corte dictaminó por mayoría que la prioridad absoluta era del vehículo que venía por la derecha, sin importar que el otro estuviera sobre una avenida.
El escándalo jurisprudencial llegó a tal punto que, en 2019, la Cámara Civil y Comercial de Azul emitió un fallo donde exhortó institucionalmente a la Legislatura (enviando oficios a Verónica Magario y Federico Otermín) para que solucionen urgente las dificultades interpretativas y legislen sobre las avenidas.
Además de ponerle fin a estos absurdos judiciales, el proyecto busca unificar criterios de conducción con un distrito vecino clave: armoniza la legislación con el Código de Tránsito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), un paso fundamental debido al intenso tráfico diario entre ambas jurisdicciones.
ROTONDAS, EMBOTELLAMIENTOS Y CAMINOS RURALES
Más allá de las avenidas, el proyecto contempla otras situaciones cotidianas en las que la mano derecha pierde sus privilegios. La prioridad quedará anulada ante la presencia de vehículos públicos de urgencia (como ambulancias o bomberos), la existencia de señalización específica (como un cartel de “Pare”) o el ingreso a una rotonda.
Tampoco estará vigente si el vehículo que viene por la izquierda pasa de una calle de tierra a una pavimentada, o si el auto de la derecha detuvo su marcha por completo. Como dato de color para el caos de las horas pico, la ley establece que si en la bocacalle hay un embotellamiento en espera del cruce, se deberá aplicar un orden de paso alternativo y solidario de “un vehículo por vez” para cada mano transversal.
Por último, la normativa también posó su mirada en las zonas rurales y los circuitos turísticos. Se determinó que los ciclistas deberán cederle el paso a los demás vehículos, salvo que atraviesen zonas específicamente señalizadas. Asimismo, en las cuestas estrechas y caminos de montaña, deberá retroceder siempre el conductor que viene descendiendo, a menos que lleve un acoplado o remolque.


