La causa judicial que involucra al exjugador de Rosario Central y Racing, actualmente en Sarmiento de Junín, dio un nuevo giro. El fiscal regional Matías Merlo resolvió reabrir el expediente al considerar que la denuncia había sido desestimada de manera prematura y que todavía quedaban diligencias importantes por realizar.
La presentación fue realizada por Jonatan Gómez, quien sostuvo que contrajo una deuda por apuestas en una plataforma de juego online y que, posteriormente, recibió amenazas e intimidaciones para reconocer una suma muy superior a la original mediante la firma de pagarés.
Qué medidas pidió la Fiscalía
En su resolución, Merlo señaló que antes de cerrar la investigación era necesario profundizar distintas líneas de trabajo. Entre las medidas pendientes, mencionó la necesidad de tomar declaración al futbolista, entrevistar a testigos y convocar a la escribana que intervino en la firma de los documentos.
Además, planteó que Gómez aporte los mensajes y conversaciones que habría mantenido con las personas denunciadas, con el objetivo de incorporar nuevas pruebas al expediente.
Otra de las medidas solicitadas apunta a requerir información a Telepase y a los concesionarios de rutas, para verificar los desplazamientos de los vehículos de las personas señaladas por el jugador.
Según la denuncia, las intimidaciones habrían ocurrido en Junín, después de un entrenamiento de Sarmiento, mientras que la firma de los pagarés se habría concretado posteriormente en una escribanía de esa ciudad.
La denuncia por una deuda vinculada a las apuestas online
De acuerdo con el relato presentado ante la Justicia, los hechos se remontan a mediados de 2025, cuando el futbolista habría acumulado deudas por participar en apuestas online.
Gómez afirmó que luego comenzó a recibir reclamos de pago y mensajes intimidatorios. En su presentación, sostuvo que en agosto de ese año fue amenazado tras una práctica de Sarmiento y que, meses después, en octubre, fue trasladado por la fuerza a una escribanía.
Allí, según su versión, habría sido obligado bajo amenazas de muerte a firmar cuatro pagarés por una suma cercana al medio millón de dólares, en contra de su voluntad.
La denuncia sostiene que los documentos estaban relacionados con una deuda originada en el juego clandestino y que el monto reconocido mediante esos instrumentos superaba ampliamente el compromiso económico inicial.
Por qué se había cerrado la causa
En agosto, el fiscal Aquiles Balbis había desestimado la denuncia al considerar que los elementos reunidos no respaldaban suficientemente la versión presentada por el futbolista.
Entre los argumentos expuestos, señaló que dos de las personas denunciadas no habrían estado en Junín el día en que, según Gómez, ocurrió una de las intimidaciones. También indicó que existían elementos que apuntaban a una relación cercana entre el jugador y uno de los denunciados.
Además, la investigación previa sostuvo que el propio futbolista habría coordinado los horarios del encuentro para la firma de los pagarés y negociado los montos de las deudas.
Sin embargo, tras la apelación presentada por la defensa de Gómez, el fiscal regional consideró que todavía era necesario profundizar la investigación antes de adoptar una decisión definitiva.
Cómo sigue la investigación
Con el desarchivo de la denuncia, la Justicia deberá avanzar sobre las medidas pendientes para determinar qué ocurrió y evaluar los elementos aportados por las partes.
La decisión de Merlo no implica que las extorsiones denunciadas estén probadas, sino que el expediente volverá a ser investigado para reunir más evidencia y esclarecer las circunstancias en las que se habrían firmado los pagarés.
El caso vuelve a poner el foco sobre las apuestas ilegales por internet, las deudas generadas en ese circuito y las presuntas maniobras de intimidación denunciadas por el futbolista.


