La medida judicial tenía fecha de vencimiento dentro de once días, pero no logró impedir el desenlace fatal. Noelia Díaz fue asesinada en su vivienda de Punta Alta y su expareja, Daniel Ferreyra, fue encontrado sin vida en otro domicilio, en un caso investigado como femicidio seguido de suicidio.
El episodio se conoció este jueves al mediodía, cuando familiares de la mujer acudieron a una dependencia policial porque no lograban comunicarse con ella. Los efectivos fueron hasta una casa de Corrientes al 1000 y, al ingresar, encontraron a Díaz muerta.
A unos 700 metros, sobre la avenida Tucumán al 800, los policías localizaron el cuerpo de Ferreyra. La Justicia busca reconstruir qué ocurrió entre ambos y en qué circunstancias se produjo el crimen.
Uno de los datos centrales de la investigación es que la víctima ya había denunciado a su expareja y contaba con una medida cautelar que le prohibía acercarse. Pese a esa restricción, el hombre habría seguido frecuentándola, según información aportada por la madre de Noelia a los investigadores.
El día anterior al crimen, la mujer le había pedido un velador a su madre y le había contado que estaba con Ferreyra. Los investigadores sospechan que ambos se encontraban juntos cuando una discusión habría terminado con el asesinato.
Otro elemento incorporado a la causa es un mensaje que Ferreyra publicó en su estado de WhatsApp a las 6.07 del jueves: “Perdón, la amaba”.
La investigación quedó a cargo del fiscal Jorge Viego, titular de la UFIJ N° 5, quien procura establecer la secuencia de los hechos y las circunstancias en las que murió la pareja.
Cuando la distancia escrita en un expediente no alcanza
El caso vuelve a poner sobre la mesa uno de los principales límites de las medidas de restricción: una orden judicial puede prohibir que un agresor se acerque a una víctima, pero no constituye por sí misma una barrera física. Por qué alguien dispuesto a violentar a otra persona sería capaz de cumplir con lo que establece la Justicia.
Eso adquiere especial gravedad cuando ya existen antecedentes de violencia. En esos escenarios, el cumplimiento de la medida depende también de que la prohibición sea efectivamente notificada, controlada y acompañada por mecanismos capaces de intervenir ante un nuevo ataque.
Y en la provincia de Buenos Aires existen antecedentes en los que una restricción de acercamiento tampoco consiguió impedir desenlaces gravísimos.


