El periodista Justo Ferella vivió un momento insólito cuando la grúa municipal remolcaba su automóvil en la avenida 32, entre las calles 7 y 8. El cronista estacionó solo dos minutos para ingresar a un local gastronómico y al salir descubrió la remoción de su coche.
Ante la sorpresa por la pérdida de su vehículo, el movilero intentó detener la maniobra antes del traslado al depósito municipal. Sin embargo, el operario de la grúa mantuvo una postura inflexible y completó el acarreo del rodado.
La insólita secuencia del acarreo y la transmisión del móvil en vivo
Al observar el procedimiento, Ferella exclamó al chofer: “Maestro, eh, me estoy yendo a laburar. Necesito el auto sí o sí”. No obstante, el trabajador de la grúa respondió con firmeza: “No, no, nos lo llevamos”.
El hecho derivó en un despacho radial en directo donde los integrantes del programa relataron el arribo de otros conductores al predio vehicular. Varios afectados llegaron en taxi o acompañados por familiares tras la pérdida de sus unidades.
En el lugar, el movilero realizó los trámites correspondientes y abonó la tarifa oficial del acarreo para conseguir la liberación del coche. Posteriormente el cronista declaró con humor sobre el pago de la tasa: “150 tacataca y sale”.

En el estudio bromearon sobre el estado estético del rodado al calificarlo como un vehículo de turismo carretera con batallas encima. Asimismo le ofrecieron ausentarse: “Te esperamos en la radio ahora. O si querés tomate el día, no pasa nada”, ante lo cual Ferella rechazó la propuesta: “No, no, no. Ya voy para allá”.
Crecen los reclamos por complicaciones para abonar multas en La Plata
Esta anécdota ocurre en un marco de crecientes quejas vecinales por fallas en la plataforma virtual de infracciones. El malestar entre los conductores platenses aumentó debido a las severas dificultades operativas para abonar las multas provinciales o presentar descargos en el Juzgado Administrativo de Infracciones de calle 7, entre 42 y 43.

La plataforma virtual dejó de otorgar turnos desde el 22 de septiembre, lo que provocó aglomeraciones de cerca de cien personas y obligó a las autoridades a colocar personal policial en la puerta para restringir el acceso. Las complicaciones obedecieron tanto al elevado volumen de actas como a una modificación estructural en la gestión del sistema vial.
A raíz de la decisión del Municipio de La Plata de tramitar sus faltas de forma independiente del esquema bonaerense, las gestiones que requieren la intervención de la Provincia se concentraron en la dependencia provincial de calle 7. Esta centralización colapsó la capacidad de atención en trámites críticos que abarcan el procesamiento de fotomultas e infracciones manuales, entre las que sobresalen los controles vinculados a la falta de Verificación Técnica Vehicular (VTV).


