En el aire de La Cielo, durante el programa “Palabras más, palabras menos”, Osvaldo Bassano, director de la Asociación de Defensa de los Derechos de Usuarios y Consumidores (ADDUC), comenzó a desglosar la realidad económica que atraviesan millones de hogares. Con una “situación asfixiante” como telón de fondo, Bassano no ahorró calificativos para describir un panorama donde el hambre y la usura parecen ir de la mano.
Vivir para pagar la comida y la luz
La entrevista comenzó con el relato de un oyente que admitió tomar un segundo empleo para sobrevivir. Bassano validó esta angustia con cifras alarmantes, “tenemos casi 15 millones de consumidores con deuda”. Según el experto, este universo se divide en tres grupos críticos, quienes deben por la compra de alimentos, quienes no pueden costear servicios básicos y un tercer grupo dominante atrapado en “las refinanciaciones con intereses sobre intereses”.
Para el titular de ADDUC, la raíz del problema es clara y tiene responsables directos. “La realidad son dos temas muy fundamentales: el ingreso y los intereses”, señaló, disparando directamente contra la gestión nacional, “la responsabilidad de lo que le pase a la población, inclusive los suicidios o las situaciones psicológicas, es responsabilidad directa del señor Milei”.
La “mentira” de la inflación y la sombra de la usura
Bassano cuestionó duramente las métricas oficiales, asegurando que “la inflación calculada por el INDEC está mal calculada porque no se mide conforme a los ingresos actuales”. Según su análisis, para los sectores que perciben entre 400.000 y 800.000 pesos —la gran mayoría del país—, la inflación real de alimentos y servicios llega al 5 por ciento mensual de su capacidad de pago.
Sin embargo, lo más grave para el abogado es la desregulación financiera que permite tasas que calificó como delictuales. “Estamos hablando de montos de interés que exceden el 400 por ciento y pueden llegar a casi 1000 por ciento”, denunció, mencionando a bancos y billeteras virtuales como “paradigmáticos” en este esquema usurario. “El Estado no puede apañar delitos, porque cada frase del presidente que avala esto está apañando lo que el Código Penal llama usura”, sentenció con dureza.
Del banco al “transa”: El peligro de los préstamos barriales
Uno de los momentos más dramáticos de la charla fue cuando Bassano advirtió sobre las consecuencias del cierre del crédito formal para los más vulnerables. Al no poder acceder a bancos, muchos recurren a “prestamistas de barrio que son narcos”. “No solo cobran intereses carísimos, como el doble del préstamo diario, sino que además lo cobran con parte del cuerpo de la persona”, alertó, vinculando esta degradación social directamente a la falta de intervención estatal.
La situación de los jubilados también fue puesta sobre la mesa. Bassano denunció que, tras una circular del Banco Central, entidades financieras están “embargando el sueldo de los jubilados”, dejando a personas que cobran la mínima sin dinero siquiera para comer: “Es inconstitucional, no se puede torturar a la población de esa manera”.
¿Qué hacer frente a la crisis?
Ante este escenario de “estafa generalizada”, el director de ADDUC dejó consejos concretos para los usuarios, en servicios públicos que “inmediatamente se fijen en el consumo y hagan la denuncia por sobrefacturación” ante la empresa y los entes reguladores (ENRE o ENARGAS). En deudas financieras, sentenció: “No firmen absolutamente nada”. Bassano explicó que las refinanciaciones son trampas de intereses sobre intereses, “hay que bloquear esos números cuando llaman reiteradamente”.
Finalmente, Bassano reveló que desde ADDUC están “estudiando una acción colectiva para iniciar por el tema de los intereses”, aunque reconoció que la justicia suele ser lenta. Su conclusión en La Cielo fue una advertencia política y social, “necesitamos una solución inmediata, no dentro de 10 años. El consumidor necesita hoy que le solucionen el problema“.

