El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) registró en julio una caída del 4,8% respecto de junio y acumuló un descenso interanual del 12,3%, el más pronunciado desde julio de 2020, en plena pandemia. De esta manera, el indicador elaborado por el Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Universidad Torcuato Di Tella profundizó la tendencia negativa que mantiene desde el pico alcanzado en enero de 2025.
El relevamiento, realizado entre el 2 y el 16 de julio sobre 1.000 casos en 40 centros urbanos del país, ubicó al índice en 40,67 puntos, lo que representa una baja acumulada del 14,2% desde su máximo durante la gestión de Javier Milei.
El deterioro se reflejó en todas las regiones del país. La mayor caída mensual se registró en el Gran Buenos Aires (-6,35%), seguida por la Ciudad de Buenos Aires (-6,24%), mientras que en el Interior el retroceso fue más moderado (-1,68%).
Entre los componentes del índice, la percepción sobre la Situación Macroeconómica fue la que más se deterioró, con una baja del 8,49% mensual. También retrocedió la evaluación de la Situación Personal (-3,89%), mientras que las Expectativas Futuras mostraron un descenso del 7,19%, reflejando un mayor pesimismo de los consumidores sobre la evolución de la economía.
La caída también fue desigual según el nivel de ingresos. Los hogares de menores recursos registraron una baja del 11,47%, muy por encima del descenso del 1,45% observado entre los sectores de ingresos altos, que continúan mostrando un nivel de confianza superior.
En tanto, el subíndice que mide la predisposición para la compra de bienes durables e inmuebles retrocedió un 0,48% en el mes. Aun así, el indicador permanece un 14,2% por encima del piso registrado en enero de 2024, luego del impacto inicial de las primeras medidas económicas del actual Gobierno.

