La Mesa Política del Gobierno nacional volvió a reunirse en Casa Rosada para ordenar las prioridades del segundo semestre, con eje en la agenda legislativa, el vínculo con las provincias y la estrategia electoral de cara a las próximas elecciones.
El encuentro, encabezado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, tuvo como uno de sus protagonistas al jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien gana centralidad dentro del esquema oficialista y mantiene proyección como posible candidato a gobernador bonaerense.
De la reunión participaron, además, el ministro de Economía, Luis Caputo; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; la senadora nacional Patricia Bullrich; el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo Menem; el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt; el secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández; y el asesor presidencial Santiago Caputo.
El encuentro funcionó como parte de la reorganización política que impulsa Karina Milei para la segunda mitad del año, con la intención de alinear la gestión nacional, la agenda parlamentaria y la construcción electoral del oficialismo.
Santilli y la relación con las provincias, uno de los ejes de la reunión
Uno de los puntos centrales del encuentro fue el avance de la gestión con las provincias. En ese marco, Diego Santilli informó sobre los próximos encuentros que mantendrá con gobernadores para avanzar en acuerdos vinculados a obras e infraestructura.
El jefe de Gabinete anticipó reuniones con mandatarios provinciales para formalizar convenios, entre ellos el traspaso de obras viales a Santa Fe. Además, durante la próxima semana mantendrá encuentros con autoridades de Catamarca y Santiago del Estero para avanzar en proyectos como acueductos y plantas potabilizadoras, en un contexto donde el Gobierno sigue con atención los escenarios climáticos vinculados a un posible fenómeno de El Niño.
Pero detrás de la agenda de gestión también aparece una estrategia política. Desde su llegada a la Jefatura de Gabinete, Santilli profundizó el diálogo con los gobernadores en busca de construir respaldos para la agenda legislativa del Gobierno nacional.
En la Casa Rosada entienden que los acuerdos vinculados a obras y transferencias de responsabilidades forman parte de una negociación más amplia que apunta a sumar apoyos para los proyectos que el oficialismo buscará aprobar durante el segundo semestre.
La presencia de Santilli en la mesa de decisiones tiene además una lectura política dentro de la provincia de Buenos Aires. Desde su llegada a la Jefatura de Gabinete, el dirigente quedó posicionado como una de las figuras con mayor exposición del oficialismo y uno de los nombres que aparecen en el radar libertario para disputar la Gobernación bonaerense en 2027.
Reformas, Congreso y el desafío de conseguir los votos
En paralelo, la mesa política revisó el cronograma de proyectos que el Gobierno nacional buscará impulsar en el Congreso durante los próximos meses, en un escenario donde el oficialismo deberá administrar las negociaciones con sus aliados para conseguir los respaldos necesarios.
El ministro de Economía, Luis Caputo, presentará el proyecto de Inocencia Fiscal II, mientras que Javier Milei avanzará la próxima semana con la presentación de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, una iniciativa que luego será enviada al Parlamento para su tratamiento.
Sin embargo, la agenda legislativa libertaria viene de atravesar un traspié la semana pasada con la discusión de la Ley de Tierras, cuyo tratamiento debió postergarse luego de que la senadora Patricia Bullrich solicitara un cuarto intermedio hasta el próximo 6 de agosto al no contar con los votos garantizados para avanzar con la iniciativa.
El episodio expuso las dificultades del oficialismo para construir mayorías propias y anticipa el escenario que tendrá por delante para impulsar las reformas que forman parte de la hoja de ruta del segundo semestre.
En ese marco, uno de los focos estuvo puesto en la discusión electoral. El Gobierno volvió a analizar la estrategia para avanzar con modificaciones al sistema vigente y mantiene como prioridad la eliminación o eventualmente la suspensión de las PASO nacionales, una alternativa que consideran más viable políticamente que una eliminación definitiva.
La diferencia no es menor: mientras la suspensión permitiría abrir una instancia de negociación con gobernadores y sectores de la oposición dialoguista, la eliminación total de las primarias podría encontrar mayores resistencias en el Congreso.
La agenda que busca trasladar a Buenos Aires
La discusión nacional tendrá impacto directo en la provincia de Buenos Aires, donde La Libertad Avanza buscará instalar una agenda de reforma política en un escenario legislativo más complejo.
La reunión con legisladores anunciada para la semana anterior quedó suspendida y será reprogramada- el día elegido coincidió con los debates en el Senado-. Entre los temas que aparecen en carpeta se encuentra la implementación de la Boleta Única de Papel, la revisión del régimen electoral provincial, la discusión sobre las PASO bonaerenses y otros cambios vinculados a las reglas electorales.
El desafío para el oficialismo será trasladar esa agenda a una Legislatura donde no cuenta con mayoría propia. En ese escenario, las negociaciones con sectores opositores serán determinantes para avanzar con cualquier modificación.
La reunión de la Mesa Política dejó así definido el rumbo para los próximos meses: consolidar la gestión, impulsar reformas y comenzar a ordenar una estrategia electoral donde la provincia de Buenos Aires aparece como uno de los principales escenarios de disputa.

