El presidente Javier Milei tuvo que referirse, casi obligado por una consulta periodística, a la bandera con la consigna “Las Malvinas son argentinas” que un grupo de jugadores de la Selección Argentina desplegó tras el triunfo por 2 a 1 ante Inglaterra. Lejos de un discurso cargado de épica, el mandatario optó por un “tono moderado” y remarcó que el reclamo de soberanía debe mantenerse por la vía diplomática.
Durante su respuesta, Milei sostuvo que “Es un sentimiento que está dentro de todos los argentinos y es perfectamente válido y lícito que ellos se quieran expresar y lo hagan”. Sin embargo, enseguida aclaró que ese gesto “tampoco tiene que inducir a hacer malas interpretaciones” y remarcó que “un partido de fútbol es un partido de fútbol”, marcando distancia entre el hecho deportivo y la disputa por las islas.
La diplomacia, el camino que prefirió Milei
El Presidente reiteró el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, aunque insistió en que la recuperación debe buscarse mediante la diplomacia. En ese sentido, afirmó que “las vamos a recuperar y las vamos a hacer en el plano diplomático, con la inteligencia en el accionar”.
Luego vinculó esa estrategia con la política exterior de su gestión y mencionó los acercamientos con Estados Unidos y las gestiones impulsadas por funcionarios de su gobierno para sostener que, según su interpretación, la ONU promovió un acercamiento entre la Argentina y el Reino Unido para discutir la cuestión de soberanía.
En esa línea, insistió en separar ambos planos al afirmar que “eso está en otro carril, hay que manejarlo inteligentemente, son cosas distintas”. Además, advirtió: “Si empezamos a mezclar, nos vamos a equivocar complicados”, y concluyó que determinados errores, cometidos desde posiciones de responsabilidad, podrían generar consecuencias muy negativas.

La bandera de Malvinas y el contraste dentro del Gobierno
Las declaraciones de Milei llegaron después de que el Ministerio de Seguridad, encabezado por Alejandra Monteoliva, solicitara que los hinchas no ingresaran al estadio de Atlanta con banderas o símbolos vinculados a Malvinas. Sin embargo, una vez finalizado el encuentro, fueron los propios futbolistas quienes llevaron la bandera al centro de la escena.
Con Giovani Lo Celso al frente, acompañado por Lisandro Martínez y Cristian “Cuti” Romero, el plantel desplegó sobre el césped la bandera con la leyenda “Las Malvinas son argentinas”, un gesto que fue acompañado de inmediato por los hinchas presentes en las tribunas.
El episodio también dejó expuestas diferencias dentro del propio Gobierno nacional. Mientras Milei insistió en mantener el tema por el carril diplomático, la vicepresidenta Victoria Villarruel había definido horas antes el encuentro como uno “contra los piratas usurpadores”, una expresión que derivó en una protesta formal del Foreign Office británico.

La repercusión también cruzó el Atlántico. En el Reino Unido, el diario The Sun publicó una nota sobre el festejo argentino y tituló “Arrogancia argentina”, utilizando la imagen de los jugadores junto a la bandera de Malvinas como eje de su cobertura.

