El intendente de La Plata, Julio Alak, cargó contra el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) luego de los graves incidentes registrados el viernes frente al Palacio Municipal, que incluyeron destrozos en el Salón Dorado y daños estimados en más de $43 millones de pesos.
Según el jefe comunal, el episodio se produjo en el marco de la decisión de avanzar hacia un nuevo esquema de contratación de cooperativas mediante licitaciones públicas, dejando atrás el sistema de asignación directa.

Alak sostuvo que la protesta fue una reacción de sectores vinculados a cooperativas frente al cambio de modelo y apuntó con dureza contra los organizadores. “Los grupos supuestamente políticos que cometen actos de violencia para que sus militantes cobren sueldos en carácter de ñoquis o como integrantes de falsas cooperativas no son políticos, son bandas para-políticas”, afirmó, al tiempo que describió el hecho como “planificado y organizado”.
El intendente aseguró que los manifestantes trasladaron neumáticos desde distintos puntos de la ciudad para incendiarlos y que también arrojaron piedras y otros elementos contra el edificio municipal.

Como consecuencia de los disturbios, seis efectivos policiales resultaron heridos, entre ellos autoridades de la Policía Departamental y de la Seccional Primera. Alak remarcó además que “no hubo una sola persona reprimida” durante el operativo. La causa ya fue judicializada y busca identificar a los responsables.
Una cooperativa bajo la lupa por millones sin justificar
El conflicto se inscribe en una revisión más amplia del sistema de cooperativas. Según el municipio, una de las entidades involucradas llegaba a facturar cerca de $90 millones mensuales, pero no lograba justificar entre $30 y $40 millones en gastos operativos, lo que implicaba un desfasaje cercano a los $50 millones por mes.
Alak afirmó que, al asumir la gestión, se detectaron múltiples irregularidades: personas fallecidas que seguían registradas como beneficiarias, cooperativistas que no residían en La Plata, casos de trabajadores con cargos en otras jurisdicciones y situaciones patrimoniales incompatibles con la asistencia recibida, como vehículos 0km o múltiples propiedades.
Para sustentar el rediseño del sistema, el Municipio se apoyó en un informe de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), que determinó que las tareas de barrido, corte de césped y zanjeo realizadas actualmente por unos 5 mil cooperativistas podrían ser ejecutadas por aproximadamente mil setecientos trabajadores.
El nuevo esquema de licitaciones y control externo
El nuevo sistema de licitación será adjudicado a fines de julio y comenzará a regir el 1° de agosto. La ciudad quedará dividida en 20 unidades territoriales, cada una administrada por una cooperativa distinta, bajo un esquema de control externo.
La fiscalización del trabajo en territorio estará a cargo de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), que actuará como auditor técnico calle por calle, verificando la ejecución de las tareas.
Según el Ejecutivo municipal, la reforma permitirá reducir el gasto actual en cooperativas de aproximadamente $5.000 millones mensuales a cerca de la mitad, generando un ahorro estimado de $2.500 millones que será destinado a obras de pavimentación barrial.
Alak aseguró que los trabajadores que continúen dentro del nuevo esquema percibirán ingresos más elevados, con incrementos que, según su planteo, duplicarán los valores actuales. En el cierre, enfatizó: “No podemos derrochar dinero de la Municipalidad para ñoquis o falsas cooperativas. Todo el ahorro que generemos va a ir a obras”.

