Con municipios que enfrentan una caída de la recaudación propia, menor actividad económica y crecientes dificultades para sostener servicios y obras, en la Legislatura bonaerense apareció una iniciativa que busca abrir una nueva fuente de ingresos para las comunas a partir del aprovechamiento de espacios públicos hoy subutilizados. La diputada del Frente Renovador, Ayelén Rasquetti, presentó un proyecto para modificar la Ley 10.342 y permitir que los municipios otorguen permisos de uso sobre las banquinas de rutas y caminos provinciales para desarrollar actividades productivas.
La propuesta surge en medio de un escenario marcado por la retracción del consumo, la caída de la actividad y las dificultades financieras que atraviesan numerosos gobiernos locales, especialmente aquellos con fuerte dependencia de las tasas municipales. “Estamos viviendo un momento de crisis que afecta a toda la sociedad y a los municipios. Lo primero que baja en estos tiempos de crisis es el empleo, el consumo, el pago de los impuestos y la recaudación de los municipios“, sostuvo la legisladora al explicar los fundamentos de la iniciativa.
MÁS RECURSOS PARA LOS MUNICIPIOS Y MÁS PRODUCCIÓN PARA EL CAMPO
La propuesta apunta a que las comunas puedan transformar esos espacios en desuso en una herramienta para generar recursos propios mediante la autorización de distintos tipos de cultivos.nSegún explicó Rasquetti, el proyecto no está pensado únicamente para la soja, sino para cualquier producción que se adapte a las características económicas y geográficas de cada región bonaerense.
La iniciativa también aparece en un contexto complejo para el sector agropecuario, donde muchos productores enfrentan costos de producción elevados, márgenes ajustados y dificultades para expandir la superficie cultivada. “Son espacios en desuso que en este momento podrían ser tranquilamente un recurso del municipio para recaudar, pero también para que los productores expandan su producción y contraten más gente“, señaló la diputada. De esta manera, el proyecto busca combinar dos objetivos: fortalecer las finanzas municipales y, al mismo tiempo, generar oportunidades para la producción local y el empleo rural.

REGULAR UNA PRÁCTICA QUE YA EXISTE
Otro de los argumentos de la iniciativa es que, en algunos casos, las banquinas ya son utilizadas con fines productivos, aunque sin un marco regulatorio específico ni beneficios económicos para los municipios. Por eso, el proyecto contempla mecanismos de autorización y control para garantizar que las actividades no afecten la seguridad vial ni interfieran con la circulación en rutas y caminos provinciales.
“Hoy ese uso del espacio no se está registrando y no está tributando. Tenemos algo que podría estar generando recursos y no está siendo regulado“, afirmó Rasquetti. De avanzar en la Legislatura, la modificación de la ley permitiría a los municipios administrar estos espacios y sumar una nueva herramienta para incrementar ingresos en un contexto de restricciones presupuestarias y caída de la actividad económica.

