Una pizarra negra con letras amarillas apoyada contra un árbol en una vereda platense se volvió viral esta semana. El mensaje es tan claro como irónico: “Esto no es un cartel. Parada 275. Acá te multan“. La misma frase aparece pintada directamente sobre el cordón de la vereda, como refuerzo de una advertencia que, en rigor, debería estar garantizada por la señalización oficial. Pero no lo está.
Cuando el vecino hace lo que el municipio no hace
La escena resume una situación que se repite cada vez más en la capital bonaerense.
Muchos inspectores de tránsito labran infracciones en lugares donde no hay carteles visibles, no hay cordones pintados de amarillo ni ningún indicador estandarizado que advierta que allí para un colectivo.
El resultado es una marea de multas que caen sobre conductores que, de buena fe, estacionaron donde siempre se estacionó o donde simplemente no había nada que lo prohibiera.

Paradas invisibles y criterios arbitrarios
El problema tiene varias capas. La ciudad de La Plata carece de un diseño uniforme para señalizar sus paradas de colectivo. Algunas están en esquinas, otras a mitad de cuadra. Algunas tienen cartelería, otras apenas un pequeño aviso oxidado colgado con alambre, sin formato estándar, sin tamaño que lo haga visible desde un auto en movimiento.
En ese contexto, distinguir una parada de cualquier otro tramo de vereda se vuelve casi imposible para quien no conoce el barrio.
A esto se suma la percepción generalizada de que el criterio para multar es, cuanto menos, irregular. El mismo lugar que durante años toleró autos estacionados amanece de repente con una infracción en la luneta trasera. Y cuando hay partido, por ejemplo cerca del estadio de Estudiantes o del de Gimnasia, la permisividad parece ser otra.

La viralización como denuncia
Que un vecino haya decidido fabricar un cartel y pintar el cordón para avisar lo que el municipio omite es más que simplemente un acto de ingenio. Se convierte en una denuncia en formato artesanal.
La imagen circuló rápidamente en redes y concentró en pocas palabras la frustración de muchos platenses. “Solidaridad barrial“, escribió quien la publicó. Difícil encontrar una definición más exacta.

