Una investigación de gran escala contra la pedofilia digital derivó en una serie de allanamientos simultáneos en distintos puntos del país, con resultados contundentes: dos personas quedaron detenidas, otras 19 fueron imputadas y se secuestró una importante cantidad de dispositivos tecnológicos y armas de fuego.
El operativo, denominado “Operación Escudo Infantil”, fue impulsado por la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N°8 descentralizada de Berazategui, especializada en delitos vinculados a la trata de personas y a los ataques informáticos contra niñas, niños y adolescentes. En total se realizaron 31 procedimientos en localidades de la provincia de Buenos Aires y uno en la Ciudad judAutónoma de Buenos Aires.
Megaoperativo internacional contra la pedofilia: 73 allanamientos y 22 detenidos en 14 países
La causa tuvo su origen en octubre de 2025, luego de que el National Center for Missing & Exploited Children (NCMEC) emitiera una alerta internacional que llegó a la Justicia argentina a través de Google Inc. El reporte advertía sobre la detección de material de abuso sexual infantil almacenado en una cuenta de Google Drive asociada a un correo electrónico específico.

El rastreo de direcciones IP permitió identificar como primer punto de interés un domicilio en Quilmes, donde vivía un joven de 19 años. Allí se llevó a cabo un allanamiento y se secuestró un teléfono celular que resultó clave para la investigación.
Las pericias posteriores revelaron la presencia de 122 archivos multimedia de contenido ilegal, además de la participación activa del imputado en un grupo de WhatsApp denominado “Lo Prohibido”, que contaba con alrededor de 715 integrantes.
Según los investigadores, ese grupo operaba como una red criminal organizada, dedicada al pedido, intercambio y distribución sistemática de material de abuso sexual infantil. En su estructura se detectó la participación tanto de adultos como de menores de edad, un factor que agravó significativamente la situación judicial de los involucrados.
A raíz de estos hallazgos, la fiscalía ordenó ampliar el alcance de la investigación y avanzar con nuevos allanamientos, que culminaron con el secuestro de 65 teléfonos celulares, 10 notebooks, cuatro tablets, dispositivos de almacenamiento digital, una cámara fotográfica y varias armas: un pistolón, un revólver y una pistola.
El expediente está a cargo del fiscal Ernesto Daniel Ichazo, titular de la UFIJ N°8 del Departamento Judicial Quilmes, con intervención del Juzgado de Garantías N°3, a cargo de Marcelo Javier Golberg. La causa fue caratulada como “delito contra la integridad sexual”, conforme al artículo 128 del Código Penal.

