Casi ocho de cada diez residuos encontrados en las playas de la provincia de Buenos Aires son plásticos. Así lo reveló el 8º Censo Provincial de Basura Costera Marina 2025, realizado por la Red Costera Bonaerense (RECOBO) durante los meses de septiembre y octubre, con el relevamiento de 39.826 residuos en 17 localidades costeras, sobre una superficie total de 172.359 metros cuadrados.

El estudio, que contó con la participación de 457 voluntarios y 50 instituciones, confirma una tendencia sostenida en los últimos años y permite dimensionar la magnitud de la contaminación costera. Los resultados no solo reflejan qué tipo de basura predomina en las playas bonaerenses, sino también los riesgos concretos que estos residuos representan para la fauna marina y los ecosistemas asociados.

1. Fragmentos plásticos: el residuo más frecuente
Los fragmentos plásticos encabezaron el relevamiento y representaron el 27,32% del total de los residuos censados. Se trata de restos provenientes de la degradación de objetos plásticos de mayor tamaño que, en lugar de biodegradarse, se fragmentan progresivamente hasta convertirse en microplásticos.

Estos materiales pueden ser ingeridos por peces, aves y mamíferos marinos, ingresando a la cadena alimentaria y generando impactos que van desde obstrucciones digestivas hasta desnutrición y alteraciones fisiológicas.
2. Colillas de cigarrillo: pequeñas pero altamente contaminantes
En segundo lugar se ubicaron las colillas de cigarrillo, que alcanzaron el 21,34% del total de residuos. Aunque suelen pasar desapercibidas por su tamaño, constituyen uno de los contaminantes individuales más frecuentes de origen urbano.

Las colillas están compuestas principalmente por acetato de celulosa, un tipo de plástico no biodegradable, y durante su degradación liberan nicotina, metales pesados y otros compuestos químicos tóxicos que afectan la calidad del agua y la fauna costera.
3. Otros residuos plásticos de uso cotidiano
Más allá de los fragmentos, el censo registró una gran cantidad de bolsas, envoltorios y envases plásticos, asociados al consumo cotidiano y al descarte inadecuado en zonas urbanas y balnearias.

Estos elementos suelen ser confundidos con alimento por distintas especies, especialmente tortugas marinas, y representan uno de los principales factores de riesgo por ingestión accidental.
“Una gran proporción de los animales marinos que asistimos presentan interacción con residuos de origen antrópico, principalmente plásticos, ya sea por ingestión, enmalles o lesiones asociadas”, explicó Karina Álvarez, bióloga y responsable de proyectos de conservación de la Fundación Mundo Marino.
4. Redes, sogas y líneas de pesca abandonadas
Los residuos vinculados a la actividad pesquera, como redes, sogas y líneas de pesca, ocuparon un lugar destacado dentro de la basura relevada. Este tipo de desechos representa un riesgo particular para la fauna marina, ya que puede provocar enmalles, enredos y lesiones graves.

Mamíferos marinos, aves y tortugas pueden quedar atrapados en estos materiales incluso cuando ya no están en uso, lo que compromete su desplazamiento, alimentación y supervivencia.

5. Residuos asociados a la presión urbana costera
El ranking se completa con distintos residuos de origen urbano que llegan al ambiente costero a través de sistemas de drenaje, ríos, mareas y la acción del viento, además del descarte directo en playas y humedales.
La acumulación de basura en estos ambientes puede favorecer condiciones para episodios de intoxicación en aves, como el botulismo aviar, y agravar la degradación del hábitat natural.

Impacto en la fauna marina: una problemática persistente
Los resultados del censo son consistentes con el balance anual de asistencia de fauna marina publicado por la Fundación Mundo Marino, que identifica a la desnutrición y la presión humana como las principales causas de ingreso de animales al Centro de Rescate durante 2025.

“En el caso de las tortugas marinas, estos residuos representan un problema especialmente grave, ya que suelen confundir bolsas, envoltorios y otros fragmentos plásticos con su alimento natural”, señaló Álvarez. “En muchos casos, la ingestión de plástico provoca obstrucciones, desnutrición y cuadros clínicos complejos que requieren atención veterinaria especializada”.
Un problema global con expresión local
La contaminación por plásticos es una de las principales problemáticas ambientales a nivel mundial. Según datos de la ONU, el planeta produce más de 430 millones de toneladas de plástico por año, y entre el 80 y el 90% de los residuos marinos son de este material.

En las costas bonaerenses, el Censo Provincial de Basura Costera Marina se consolida como una herramienta clave para monitorear la contaminación, identificar patrones y aportar información para mejorar las políticas de gestión de residuos, reforzando la prevención y la reducción en origen como ejes centrales de conservación.

