Una discusión aparentemente menor terminó convertida en una de las escenas virales más comentadas de las últimas horas. Ocurrió en un pequeño almacén barrial de Neuquén, donde una clienta ingresó para reclamar por la supuesta mala atención que habría recibido su hermana durante una compra anterior.
Lo que empezó como un intercambio verbal terminó en una violenta pelea cuerpo a cuerpo dentro del comercio, frente a otros clientes y bajo las cámaras de seguridad del local.
Según reconstruyeron distintos medios locales y nacionales, la mujer reclamaba específicamente por cómo habían atendido a su familiar cuando fue a comprar unas papas fritas “sueltas” y otros productos.
Durante varios segundos, ambas mujeres se insultaron a pocos metros de la caja registradora mientras un cliente observaba desentendido la escena, y seguía tipeando mensajes en su celular.
El momento en que “se pudrió todo”
Las imágenes muestran que la situación parecía terminar cuando la clienta se dirigía hacia la salida. Sin embargo, un comentario final de la cajera (algunos dicen que únicamente una expiración en señal de ofuscamiento) provocó que regresara abruptamente.
En ese instante, la mujer le arrojó la mercadería que acababa de comprar su hermana directamente a la cabeza de la empleada… y desató el caos. Las papitas iniciaron el escándalo.
A partir de ahí comenzaron los golpes, empujones y los clásicos tirones de pelo que suelen dominar este tipo de enfrentamientos entre mujeres. Ambas quedaron literalmente enganchadas del cabello (algún comentario en redes señaló que es más difícil separar a dos mujeres agarradas de los pelos que desenredar las luces del árbol navideño de un año para otro), mientras forcejeaban entre góndolas y productos que terminaban cayendo al piso. La baiabza/caja registradora incluso salió despedida durante la pelea.
Uno de los detalles que más llamó la atención fue la actitud del joven que se encontraba comprando dentro del negocio. El muchacho aparece primero observando con el celular en la mano y luego intentando intervenir, aunque sin demasiada enjundia y mucho menor éxito. Cada vez que parecía lograr separarlas, las mujeres volvían a lanzarse una encima de la otra.
En medio de la secuencia se escucha a algunos presentes pedir que se detengan mientras otros simplemente continúan grabando.

Un local lleno de espectadores
Con el correr de los segundos, otras personas comenzaron a ingresar al almacén sin entender demasiado qué ocurría. Algunos se quedaron paralizados mirando la escena; otros intentaron colaborar para separar a las mujeres, aunque la intensidad del forcejeo hacía casi imposible controlarlas.
Finalmente, entre varias personas lograron arrastrar a cada una hacia sectores distintos del local. Recién ahí el enfrentamiento comenzó a disiparse, aunque los gritos y las amenazas continuaban.
“No la podía soltar del pelo”, comentó uno de los usuarios en redes al describir la secuencia que rápidamente acumuló miles de reproducciones.

