El escándalo que rodea a la abogada santiagueña Agostina Páez sumó en las últimas horas un capítulo inesperado y explosivo, porque se viralizó un video de su padre en el que aparece realizando gestos racistas imitando a un mono, exactamente los mismos que llevaron a su hija a ser detenida en Brasil.
La grabación, tomada en un bar y difundida rápidamente en redes sociales, generó indignación inmediata y volvió a encender el caso, justo cuando parecía empezar a enfriarse tras el regreso de la joven al país.
La aparición del video sorprendió por su contenido, y también por el contexto temporal, ya que ocurrió a menos de un día del regreso de la joven a la Argentina.
Lejísimo de calmar las aguas, el episodio amplifica el impacto del caso, abre un nuevo foco de críticas, y apunta al entorno familiar de la protagonista.
El video que reavivó el escándalo
En las imágenes viralizadas se puede ver al hombre repitiendo los gestos racistas que habían generado el conflicto original en Brasil.
Según trascendió, el episodio ocurrió en un ámbito privado entre sus amistades, pero eso no impidió que el contenido se difundiera masivamente en cuestión de minutos.
Para muchos, este nuevo material audiovisual corrobora la idea de que no se trató de un hecho aislado, sino de un comportamiento que trasciende lo individual de la abogada. También marca que su “cuna” ya se comporta del mismo modo.
El contexto: un caso que cruzó fronteras
El origen de la polémica refiere a lo ocurrido en Río de Janeiro, donde Agostina Páez fue detenida tras protagonizar una discusión en un bar en la que realizó gestos discriminatorios idénticos a los que ahora realizó su padre. Aquel episodio también quedó registrado en video y derivó en la causa judicial en Brasil, donde este tipo de conductas podría haber tenido consecuencias penales severas.
La joven permaneció retenida durante semanas hasta que finalmente logró regresar a la Argentina tras cumplir con las condiciones impuestas por la Justicia brasileña, entre ellas el pago de una caución económica de casi 20 mil dólares.
A pesar de su retorno, el proceso judicial continúa abierto y se espera una resolución en las próximas semanas.
El caso ya había generado un fuerte rechazo tanto en Brasil como en Argentina. Sin embargo, la aparición del video del padre vuelve a instalar el tema en la agenda mediática, sumando un elemento que complejiza aún más la situación.
Una defensa algo tonta
Tras la viralización del video, el padre de Páez intentó despegarse de la situación al asegurar que las imágenes podrían haber sido manipuladas. En ese sentido, sostuvo que se trataría de un material alterado con tecnología y deslizó la posibilidad de una edición mediante inteligencia artificial.
Sin embargo, la propia Agostina Páez adoptó una postura diferente y marcó distancia de lo ocurrido. En declaraciones públicas, calificó el episodio como “lamentable” y expresó: “Lo repudio completamente”.
Además, dejó en claro que cada persona debe hacerse cargo de sus actos, en un intento por desvincularse del accionar de su padre.
Sirve recordar que a minutos de haber llegado al país Agostina Páez fue recibida por la senadora de la libertad avanza Patricia Bullrich en un café de la ciudad de Buenos Aires, abrazándola, sacándose fotos y explicando públicamente cuánto el gobierno había hecho para repatriarla, y generar en Brasil un mejor trato hacia ella.

