Jonatan Mareco es médico reumatólogo en los hospitales platenses San Juan de Dios e Italiano, pioneros en la práctica de Reanimación Cardiopulmonar RCP. Hace algunos días, se encontraba en un congreso en Holanda, esperando volver a Buenos Aires para continuar con su vida. Sin embargo, en un inolvidable viaje de vuelta desde Ámsterdan, su vida dio un vuelco cuando salvó a una turista holandesa. No obstante, mesurado, respondió: “es para lo que uno se preparó toda la vida”.
Durante la madrugada de este martes y a dos horas del aeropuerto vecino de San Pablo, mientras todos dormían, Jonatan Mareco prestó atención. Casi sin buscarlo, se convirtió en héroe: tras más de una hora realizando prácticas de reanimación en pleno vuelo, durante turbulencias y con la vida de una turista en sus manos, a Mareco no le tembló el pulso.
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Finalmente, logró salvarle la vida a la desconocida turista holandesa hasta que pudieron realizar un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto de San Pablo. Aunque no tuvo novedades de la salud de la paciente, Mareco logró darle una oportunidad más.
Los detalles del momento heroico: ¿cómo la salvó?
¿Casualidad o causalidad? Poco importa pero para la turista holandesa, la suerte estuvo de su lado: “fue bastante fortuito todo, el vuelo estaba sobrevendido y de manera azarosa me permitieron abordar porque se había bajado un pasajero”. Y así inició el evento inolvidable.
“La mayoría del avión estaba durmiendo y avisan por cabina que una pasajera estaba descompensada y que requería asistencia médica. Me muevo 12 o 15 metros y me encuentro con una escena con un montón de gente conglomerada que esta en el pasillo” comenzó el relato con La Cielo. Así, junto a una colega chaqueña, encontraron a una señora de 40, 45 años, holandesa y apenas con pulso.
Sin embargo, el cuadro empeoró: “la paciente tenía pulso pero 15 minutos después de la evaluación hizo un paro cardiorrespiratorio, tuvimos que reanimarla y fueron 35, 40 minutos de compresión de la técnica de RCP clásica. (…) Nos comunicamos con el capitán y pedimos la orden de descenso”.
No obstante, no sólo fue el hecho si no el contexto lo que complejizó la maniobra de RCP: “la verdad que todos terminamos con dolor en el cuerpo porque estábamos arrodillados, un espacio de 25 centímetros, los tripulantes que estaban al lado no podían cambiar de asiento porque estábamos en zona de turbulencias y el capitán había indicado que se mantengan en sus lugares. Todo se fue dando en un contexto desfavorable“.
Y no fue la único, apareció la barrera idiomática: “la zona del avión era mayoritariamente holandeses, era difícil interactuar, tuvimos que buscar un tripulante que supiera hablar varios idiomas”. En fin, muchas tareas a la vez: “me toco coordinar las maniobras, los signos vitales, explicar a los voluntarios cómo comprimir, la maniobra, fue complicado”.
El rol del médico, por Jonatan Mareco
Jonatan tiene muy claro cuál es su rol cómo médico: “es para que uno se preparó toda la vida. Uno tiene la vocación al inicio y eso se va renovando con la gente que uno interactúa y tiene la posibilidad de trabajar que nos permiten formarnos”.
No obstante, también aclara que no sólo es dentro del consultorio y para con sus pacientes, si no que hay un deber social: “el médico tiene un poco de eso: de vocación, y un poco de deber con la comunidad. Quienes nos permiten estudiar son ellos“.
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