Carla tiene 22 años, es guardavidas y se encontraba cursando para ingresar al cuartel de bomberos de Derqui, donde su padre presta servicio hace casi 15 años. Sin embargo, a sólo dos semanas de terminar el curso, las autoridades le informaron que no podía continuar.
“Me dijeron que habían visto una foto mía armando un cigarrillo y dedujeron que era de marihuana, por lo que me acusaron de drogadicta”, contó a ambito.com y siguió “yo fumo cigarrillos armados”.
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Desde el cuartel le dijeron, que su entorno, la gente con la que se rodea no “encajaba” con lo que ellos necesitaban. “Yo tengo una pareja que es mujer. Es discriminación pura, me cerraron la puerta en la cara”, sentenció.
Al enterarse de la noticia, su papá que daba servicio desde hace 15 años en el cuartel de forma voluntaria, renunció ante la discriminación que sufrió su hija. Por su parte, desde la institución señalaron que la desvinculación fue por el faltante de un certificado médico y agregaron que no harán declaraciones públicas al respecto.
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