En medio de una intensa ola de calor, con temperaturas cercanas a los 40 grados en el centro y norte del país, se registraron cortes de luz que afectaron a 208.887 usuarios de la distribuidora Edesur, sobre un total de 2.468.411 usuarios activos. El incremento en la demanda de electricidad llevó a la necesidad de importaciones desde Brasil para cubrir el consumo total. No obstante, para las 19 horas, la cantidad de usuarios sin suministro descendió a poco más de 5.000.
La razón de los cortes
El Sistema Argentino de Interconexión (SADI) alcanzó este lunes un nuevo récord de demanda, con un pico de 30.240 megavatios (MW) a las 14:45, según datos de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa), superando los 29.653 MW registrados el 1° de febrero de 2024. La alta demanda se produjo en un contexto donde la temperatura promedio del país superó los 36°, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense se ubicó por encima de los 38° pasadas las 17:00.
Desde las 11 de la mañana, el consumo eléctrico excedió las previsiones de Cammesa, lo que generó problemas de tensión y cortes en varias provincias, incluyendo Neuquén, Córdoba, Mendoza, Chaco, Formosa y Corrientes. La zona sur del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde se concentra casi el 60% del consumo energético del país, fue una de las más afectadas. Se espera que el restablecimiento total del suministro se complete hacia las 3 de la mañana del martes.
El corte estuvo vinculado a la interrupción del envío de potencia desde Brasil, aunque no se precisaron los motivos de la decisión del país vecino. Además, la salida de servicio de dos líneas de 500 kilovatios (kv) agravó la situación, reduciendo la oferta de generación. Ante este escenario, Cammesa solicitó a la siderúrgica Acindar, del grupo Arcelor Mittal, reducir su consumo como parte del plan de contingencia oficial para mitigar los riesgos de cortes, una medida que hasta ahora no había sido utilizada.
“Los cortes ya están todos repuestos y la interconexión con Brasil por el momento encuentra su capacidad reducida a un 50% (1100 MW). Los cortes automáticos por alivio de carga se reponen muy rápido siempre que tengamos reservas para hacerlo, como fue el caso de la perturbación de hoy”, informaron desde la Secretaría de Energía.
El evento puso de manifiesto la fragilidad del sistema eléctrico ante picos de consumo extremos, resaltando la importancia de medidas preventivas para evitar interrupciones en el suministro en futuras olas de calor.

