En el corazón rural de Las Flores, a unos 15 kilómetros del casco urbano, la tormenta que azotó a toda la provincia de Buenos Aires, se transformó en apenas unos minutos en un tornado que “literalmente destruyó” la vivienda de una familia dedicada a las tareas de campo. Matías Pais, uno de los bomberos voluntarios que acudió al rescate, en “Palabras más, palabras menos” de LA CIELO FM 103.5 relata con crudeza el escenario que encontraron, “Si usted se imagina más o menos lo que es una casa, quedó a la altura digamos de una de las rodillas de una persona; así quedó bajita, no quedó nada”.
Una alerta inesperada
El llamado de emergencia llegó al cuartel de bomberos alrededor de las 18:25 horas. Pais recuerda que, minutos antes, el cielo ya enviaba señales de advertencia. “Uno más o menos se da cuenta cuando es algo fuera de lo normal y sí, se veía, asustaba las nubes que había”, describe el bombero, señalando que aunque “las alertas por suerte siempre están”, los pobladores “no pensábamos que iba a ser de tanta magnitud”.
La tormenta fue breve y casi sin agua, un detalle que resalta la violencia del viento por sobre otros factores climáticos. “Fue muy escasa la lluvia, no sé si habrán llegado a 5 mm, pero sí fue cuestiones de minutos fue esta tormenta”, explica Pais. El impacto fue tal que incluso la protección natural del terreno fue borrada del mapa: “La casa estaba digamos al reparo de un monte, que el monte también lo destruyó”.
El rescate entre los escombros
Al llegar al lugar, el panorama era desolador. De los cuatro integrantes de la familia, tres habían logrado salir por sus propios medios de la zona de derrumbe, pero uno de los hijos, de edad mayor, permanecía bajo los restos de lo que fuera su hogar. “Cuando llegamos nosotros estaba atrapado; las otras tres estaban fuera ya, pero bueno, tuvimos que trabajar bastante para sacar este muchacho”, relata Pais sobre las maniobras de rescate en el sitio.
A pesar de la destrucción total de la propiedad, el resultado fue milagroso. La familia, compuesta por los padres, una hija menor y el joven rescatado, sufrió heridas de diversa consideración pero todos se encuentran fuera de peligro. “Por suerte están bien, están con lesiones pero están bien todos”, confirmó el bombero.
Un desastre que pudo ser peor
La crónica de lo ocurrido en Las Flores deja una sensación de alivio mezclada con asombro por la fuerza de la naturaleza. Si bien los daños materiales son totales para los afectados, el hecho de que el tornado no tocara el centro de la ciudad evitó una catástrofe de proporciones incalculables. “El dato importante es ese, que no atravesó el casco urbano; imagínate que si destruyó literalmente una casa como lo hizo, en el casco urbano hubiese hecho un daño tremendo”, concluyó Pais antes de regresar a sus labores habituales en el cuartel.

