El ministro de Economía de la provincia de Buenos Aires, Pablo López, volvió a cuestionar la política económica del Gobierno nacional al advertir que el empleo registrado acumula 12 meses consecutivos de caída y que desde noviembre de 2023 se perdieron casi 330.000 puestos de trabajo formales, una situación que, según afirmó, “no muestra señales de reversión”.
A través de una publicación en su cuenta de X, el funcionario bonaerense sostuvo que en abril de este año se destruyeron 8.400 puestos de trabajo registrados, lo que elevó a casi 330.000 la pérdida acumulada desde el inicio de la actual gestión nacional.
“Es la huella de un modelo que destruye el trabajo formal de forma sistemática, sin ninguna señal de reversión”, escribió López, quien atribuyó el deterioro del mercado laboral a las políticas impulsadas por el presidente Javier Milei.
El ministro aseguró además que la crisis alcanza a todas las modalidades del empleo registrado. En ese sentido, señaló que el sector privado concentra la mayor parte de la caída, con 235.419 puestos menos respecto de noviembre de 2023. A eso sumó una reducción de 73.052 empleos en el sector público y de 21.196 en el trabajo en casas particulares.
Según remarcó, la pérdida de puestos también se extiende a la mayoría de las actividades productivas. De acuerdo con el análisis difundido por el funcionario, únicamente agro, pesca y enseñanza lograron incrementar su dotación de trabajadores durante ese período, aunque con un impacto reducido sobre el total del empleo.
Para López, el retroceso del trabajo registrado responde a un esquema económico que “ancla salarios, abre importaciones sin criterio y paraliza la inversión pública”, por lo que afirmó que “el trabajo y la producción nacionales son la variable de ajuste” del actual modelo económico.
Las declaraciones del ministro bonaerense se conocen un día después de que el Indec difundiera un informe que mostró un nuevo deterioro del mercado laboral. El organismo informó que durante el primer trimestre de 2026 el empleo asalariado registrado cayó 1,1% interanual, mientras que el empleo informal creció 3,4%, consolidando una tendencia en la que la creación de puestos de trabajo se explica principalmente por ocupaciones no registradas y de menor calidad laboral.

