El Ministerio de Salud de la Nación publicó el primer informe sobre un estudio que hicieron en aguas residuales del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). El trabajo sirvió para confirmar la presencia de distintos virus que causan gastroenteritis y podría servir para prevenir brotes. Los hallazgos.
La investigación comenzó en 2021 y la lideró el instituto Malbrán en 5 plantas depuradoras de residuos cloacales de la empresa AySA. Los especialistas fueron extrayendo muestras de agua periódicamente de Berazategui, Hurlingham, Esteban Echeverría, San Fernando y La Matanza para ver si tenían algún enteropatógeno como virus gastroentéricos, virus de la hepatitis A y E, virus respiratorios y enterovirus/poliovirus.
Los primero resultados, incluidos en el último Boletín Epidemiológico Nacional, abarcan casi 2 años, entre febrero de 2024 y agosto del 2025 y sostienen que hay “presencia sostenida de estos agentes, lo que refleja su continua circulación en la comunidad”. En otras palabras, en todas las plantas depuradoras de aguas residuales encontraron los patógenos que causan gastroenteritis.

Los resultados revelaron que el Norovirus y el Adenovirus entérico fueron los patógenos con mayor frecuencia de detección, circulando de manera sostenida y homogénea en toda el área metropolitana sin un patrón estacional marcado. Asimismo, se pudo identificar la presencia constante de Sapovirus y Astrovirus, dos virus que causan gastroenteritis aguda especialmente de niños y que no son de notificación clínica obligatoria.
Por otro lado, el reporte destaca la ausencia total de Rotavirus en las muestras recolectadas durante el año 2025. Tras haber registrado detecciones continuas durante el año 2024, se observó una ausencia de este virus en todas las muestras tomadas durante el año pasado. Esto da cuenta de que el virus dejó de circular activamente en la población general (incluyendo a personas asintomáticas), y optimizar la respuesta ante otros patógenos emergentes.
Buscan extender la investigación para prevenir brotes
Desde la cartera sanitaria destacaron que “la vigilancia basada en aguas residuales representa una herramienta innovadora” porque permite “monitorear la circulación de virus en grandes poblaciones a partir de un único análisis”. Según explicaron, sirve para identificar brotes de enfermedades endémicas, predecir el aumento de casos, reconocer la circulación de patógenos e identificar zonas de mayor riesgo.

Tal es así que el informe termina diciendo que deben fortalecer este trabajo y perfeccionarlo para extenderlo al resto del país. Concretamente, el Ministerio de Salud se propuso “ampliar el área de cobertura de esta vigilancia a nuevos territorios y poblaciones, mediante acuerdos con otras empresas proveedoras (de agua) en distintos lugares”.

