El avance de la inteligencia artificial generativa en sus aplicaciones más complejas y también en lo cotidiano es tan celebrado como mirado con recelo. El hackeo del lenguaje, la falta de regulaciones y las distopías que supieron contarnos los libros y el cine generan un horizonte de expectativas incierto.
El periodista Claudio Martínez, especialista en la materia, dialogó acerca de este tema al aire de Palabras más, palabras menos, en la mañana de LA CIELO. Y dejó un concepto claro: ni preocuparse ni celebrar: ocuparse.
“Me parece que la palabra clave es el involucramiento, porque hay hay un un juego entre las expectativas, las esperanzas que generan las nuevas tecnologías y el riesgo, y ese es el equilibrio que no lo va a resolver la tecnología, que no lo van a resolver ni los empresarios ni los ingenieros, sino que involucrándonos, participando, tratando de entender”, planteó el especialista.
El balance, continuó Martínez, involucra la innovación y las regulaciones. Y se trata, según dijo, de un debate mundial, que convoca a expertos de todo el mundo. Sin ir más lejos, mencionó la cumbre de París, en la que dos presidentes, Emmanuel Macron de Francia y Narendra Modi de la India, plantearon la necesidad de “buscar una inteligencia artificial de interés público, proteger el trabajo, proteger a la cultura, generar mayor seguridad para la gente que lo usa y convocar a una gobernanza global de la inteligencia artificial”.
Esto significa que los gobiernos se metan de lleno en una discusión en la que hoy “sólo hay actores privados”. “Hoy el el hilo de la innovación, la tormenta diría yo de la innovación, la están llevando adelante un grupo, un puñado de empresarios poderosos fundamentalmente instalados en Silicon Valley en Estados Unidos, sin ningún tipo de contrapeso y sin ningún tipo de regulación”, explicó.
Se trata de un dato clave, que, sin embargo, amerita una aclaración: “No hay que tenerle miedo a la tecnología, pero sí hay que tenerle miedo a la ambición desmedida”, expresó. Y aclaró que el resultado de la cumbre de París fue un fracaso, con un documento que no tuvo el respaldo de potencias como EEUU o Inglaterra y la Argentina ni siquiera tuvo representación oficial.
¿La Inteligencia Artificial amenaza al trabajo?
Una de las grandes preocupaciones que rodean al avance de la Inteligencia Artificial tiene que ver con el mundo del trabajo. ¿Cómo afectará al empleo a escala global? Al respecto, Martínez exhibió una mirada optimista.
“Yo creo que eso se va a resolver, ¿por qué? Porque los mismos tipos que están promoviendo estas tecnologías necesitan consumidores. Si ninguno de nosotros tiene ingresos, el sistema no funciona. Entonces, se generará alguna renta universal que solo por el hecho de vivir y de respirar tengas un ingreso que te permita eh cierta subsistencia”, analizó.
Hay otro debate, del orden filosófico, que tiene que ver con cómo se ordenaría la vida cotidiana en un marco como ese, ya que, dijo, “desde la Revolución Industrial que ocurrió hace poco más de 200 años, nuestras vidas se articulan alrededor del empleo, del trabajo”.
A pensar se ha dicho
Mañana, 20 de marzo en Art Lab, CABA, se presentará CiudadanIA + Instituto de Innovación Digital (IID), un espacio que propiciará un enfoque argentino de estos debates. Se trata de un espacio de pensamiento, de debate, de investigación en torno a estos temas que busca articular con el sector público y aspira a generar “líderes digitales”, formados y capacitados para abordar el desafío de la IA.
“Eso es lo que estamos presentando mañana y y seguramente se van a generar nuevas instancias, nuevas noticias, porque la idea es el abrir un espacio, convocar que que que se produzca ese debate y esa concientización en torno del impacto de las nuevas tecnologías”, explicó Martínez.

