La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) prohibió este jueves la comercialización en todo el país y en plataformas digitales de una marca de harina de almendras y una de aceite de oliva, tras detectar que ambos productos eran ilegales. La decisión se oficializó a través del Boletín Oficial, mediante las disposiciones 3987/2025 y 3986/2025.
En ambos casos, el organismo determinó que los productos no contaban con los registros sanitarios requeridos y que sus etiquetas contenían datos falsificados. Por este motivo, se resolvió prohibir su elaboración, distribución y venta en todo el territorio nacional, tanto en comercios físicos como en tiendas en línea.
La medida fue adoptada por el organismo con el objetivo de proteger la salud de la población, ya que se trata de alimentos cuya trazabilidad no puede garantizarse. Según indicaron, este tipo de productos representa un riesgo porque no hay certezas sobre sus condiciones de elaboración, conservación ni control de calidad.
Las marcas involucradas, los motivos de la prohibición y denuncia de fraude
La harina de almendras afectada figura en el mercado como: “Harina de almendras con piel, RNE N° 02-040186, RNPA N° 4004-34319/1-17, Elaborado por: Harina Lolato, Rivero 433/435, Avellaneda, Buenos Aires”. Sin embargo, la empresa Harinas Lolato denunció que ese producto no es fabricado ni comercializado por ellos, y que alguien estaba utilizando su nombre de manera fraudulenta.
Tras recibir la denuncia, el Instituto Nacional de Alimentos (INAL) inició una investigación que permitió confirmar que el producto no contaba con registros ante la ANMAT y que el rotulado era apócrifo. Por ello, se lo declaró ilegal y se prohibió su circulación.
El segundo caso involucra al producto rotulado como: “Aceite de oliva virgen extra marca Palestina Oliva, elaborado y envasado en Guaymallén, Mendoza. RNE: 13005489 – RNPA: 13005138”. También fue considerado ilegal, ya que carecía de registros sanitarios y estaba falsamente rotulado. ANMAT resolvió su prohibición total por los mismos motivos.
Tanto la harina como el aceite estaban disponibles en plataformas de comercio electrónico, lo que refuerza la advertencia sobre los riesgos de comprar productos alimenticios sin procedencia clara o sin certificaciones oficiales.
Según explicaron desde el organismo, este tipo de medidas buscan evitar que alimentos no autorizados lleguen al consumo masivo, ya que “no se puede garantizar su trazabilidad, sus condiciones de elaboración, su calidad ni adecuados niveles de control sanitario”.

