En Argentina, la sífilis atraviesa sus niveles más altos desde que se lleva registro. En lo que va de 2026, la epidemia no da tregua y proyecta un escenario crítico: hasta el 5 de octubre, el Boletín Epidemiológico N° 828 registró 38.205 diagnósticos positivos en la población general, un 74 por ciento más frente a la media acumulada del período 2022-2025 (21.935 casos). Sin embargo, el dato más alarmante de esta crisis sanitaria tiene nombre y edad: las mujeres y la juventud.
Hoy en el país, por cada 3 varones jóvenes diagnosticados con esta Infección de Transmisión Sexual (ITS), hay 5 mujeres de su misma edad enfrentando la enfermedad. La tasa más alta se concentra en las jóvenes de 20 a 24 años, alcanzando los 366 casos por cada 100.000 mujeres, un 68 por ciento por encima de la tasa masculina para esa misma franja etaria (218,2 cada 100.000). Frente a este escenario, una de las hipótesis pone el foco en los casos con bajos síntomas ya que, son las mujeres quiénes detectan la infección por realizarse controles médicos con mayor frecuencia que los varones.
Un viraje que descoloca a la salud pública
Históricamente, las estrategias de prevención de las ITS se estructuraron en torno a las poblaciones consideradas de mayor riesgo frente al VIH. Sin embargo, la propagación de la bacteria Treponema pallidum exige un cambio de paradigma urgente, con una mayor exposición en mujeres y jóvenes con el agravante de la naturaleza asintomática de la infección que puede cursar durante períodos sin lesiones o síntomas visibles —e incluso, sin tratamiento, las lesiones desaparecen solas sin que esto implique una curación—, provocando que la persona transmita la bacteria a sus parejas sexuales sin saberlo. En el panorama nacional, el Boletín Epidemiológico arrojó que el 76 por ciento de las notificaciones de 2025 se concentró entre los 15 y los 39 años.
La alerta por la sífilis congénita
El incremento entre la población femenina enciende un foco de alerta máximo respecto de la transmisión vertical durante la gestación. La sífilis congénita acarrea consecuencias graves para la salud del recién nacido y severas complicaciones durante el embarazo. Los datos del 2025 exponen que hasta la semana epidemiológica 48, se habían notificado 11.335 casos de sífilis en embarazadas (un 8 % más respecto a la mediana 2020-2024). En tanto, la proyección 2026 muestra un alza del 24,58 por ciento, entre enero y octubre se anotaron 8.591 diagnósticos en personas gestantes.

Mínima distribución de insumos y el debate presupuestario
El rebrote sin precedentes de la enfermedad se da en un contexto de fuertes cuestionamientos hacia la gestión oficial. Fundación Huésped y diversas organizaciones de pacientes advirtieron que a lo largo de 2025 el Estado nacional no realizó compras directas de preservativos y solo se entregaron 832 unidades en todo el país. Ya en el boletín epidemiológico de agosto de este año, los indicadores generales mostraban una suba del 124 por ciento interanual.
Por su parte, desde el Ministerio de Salud respondieron a las críticas asegurando que el Presupuesto 2026 contemplaba los recursos para garantizar la cobertura integral del Programa 22, incluyendo acciones de diagnóstico, prevención y tratamiento para VIH, tuberculosis, hepatitis virales, lepra y otras ITS.
El drama de las reinfecciones
Curarse de la sífilis no otorga inmunidad, la persona puede volver a contagiarse en cualquier momento. Mientras los diagnósticos totales subieron un 17,5 por ciento entre 2024 y 2025, las reinfecciones se dispararon un 166 por ciento, pasando de representar el 12,3 por ciento de los casos en 2024 al 27,8 por ciento en 2025. Es decir, más de uno de cada cuatro diagnósticos correspondía a alguien que ya había tenido la enfermedad.
Mientras la sífilis (población general y embarazadas) muestra un crecimiento sostenido por encima de los parámetros históricos habituales, otros eventos de transmisión sexual o sanguínea como las hepatitis virales B y C o mpox registran valores estables o considerablemente menores en la vigilancia nacional.
Sífilis en población general: Es el evento con mayor volumen de notificaciones, alcanzando 39.145 casos acumulados en lo que va de 2026 frente a una mediana histórica de 22.770 casos. Se ubica por encima de lo esperado para el acumulado anual.
Hepatitis B: Registra 517 casos acumulados (mediana histórica de 487). Se mantiene dentro de lo esperado en el año y se ubica por debajo de lo esperado en las últimas 4 semanas.
Hepatitis C: Suma 1.003 casos acumulados (mediana histórica de 959), manteniéndose dentro de lo esperado tanto en el acumulado anual como en las últimas 4 semanas.
Viruela símica (mpox): Reporta 22 casos acumulados en 2026 (frente a una mediana histórica de 249 casos), clasificándose como de baja magnitud


