En medio de un cuadro que mantenía en vilo a toda una comunidad, llegó una señal de esperanza. Bastián Jerez, el nene que permanece internado desde hace semanas tras sufrir graves lesiones en un violento choque en los médanos de Pinamar, despertó del coma y logró reconocer a su familia.
La confirmación llegó por parte de su mamá, Macarena Collantes, quien utilizó las redes sociales para compartir el momento más esperado: el pequeño abrió los ojos, reaccionó a estímulos y hasta hizo gestos y expresiones que emocionaron a todos. “Regaló muchas sonrisas y caritas de enojado”, contó.
Bastián continúa internado en el Hospital Materno Infantil “Don Victorio Tetamanti” de Mar del Plata, donde permanece bajo estricta observación médica. Su evolución es seguida minuto a minuto, mientras el proceso de recuperación avanza de manera lenta y compleja.
“Jamás dudé de tu fortaleza”, escribió su madre en un mensaje cargado de emoción, y pidió que continúen las cadenas de oración por la salud de su hijo, cuya lucha todavía no terminó.
Fuentes vinculadas a la causa indicaron que, desde el punto de vista médico, el cuadro sigue siendo delicado. El niño presenta avances y retrocesos, condicionados por la medicación y las intervenciones que debió atravesar desde el accidente.
En casi un mes de internación, Bastián fue sometido a siete cirugías, múltiples estudios y un traslado clave que permitió detectar nuevas lesiones internas. La última intervención, realizada a comienzos de febrero, consistió en el reemplazo de una válvula de drenaje para mejorar la presión intracraneal y reducir riesgos neurológicos.
Mientras el nene pelea por su recuperación, la causa judicial sigue su curso. La investigación apunta a los dos conductores involucrados en el choque en los médanos y también al padre del menor, en un expediente que busca determinar responsabilidades en un hecho que estuvo a centímetros de terminar en tragedia.
La imagen de Bastián despertando, sonriendo y reconociendo a los suyos se convirtió en un rayo de esperanza en una historia marcada por el dolor, la imprudencia y una larga batalla que aún no terminó.

