Soledad Pastorutti atraviesa uno de los momentos más difíciles de su vida personal. Su padre, Omar, de 71 años, padece un deterioro cognitivo progresivo que desde hace aproximadamente cinco años afecta su memoria y que hoy le impide reconocer incluso a su propia hija. Sin embargo, una canción logró despertar una emoción que parecía perdida.
“Mi viejo ya no sabe quién es ni sabe quién soy yo”, reveló La Sole durante una entrevista con Marcelo Bonelli, en la que habló sobre el doloroso presente familiar y el vínculo con el hombre que fue fundamental en su camino artístico.
Aunque no trascendió un diagnóstico médico específico, la cantante describió con profunda tristeza cómo cambió la relación con su padre. “Mi viejo fue el faro que siempre tuve y hoy, sin haberse ido, ya no está”, expresó.
Omar fue mucho más que un padre para la artista: fue quien la acompañó desde sus primeros pasos en la música, la alentó a perseguir sus sueños y estuvo presente en cada etapa de su carrera.
La canción que Soledad Pastorutti le dedicó a su padre
En el marco de la presentación de su disco “Vale la pena”, con el que celebra sus 30 años de trayectoria, la cantante encontró una manera de homenajear a su papá. Lo hizo a través de “Mi refugio”, una canción compuesta por Afo Verde y dedicada especialmente a él.
El proceso de grabación estuvo atravesado por la emoción. Soledad contó que necesitó bajar las luces del estudio y registrar el tema por partes, porque el dolor y los sentimientos le impedían cantarlo con normalidad.
“Lo que se escucha es el primer ensayo, el demo, y así lo dejé. No quise retocar nada. Quedó tal cual lo sentí, con todo lo que me duele y lo que lo quiero”, explicó.
El momento más conmovedor: su padre reconoció su voz y lloró
Uno de los episodios más emocionantes ocurrió cuando Soledad decidió acercarle la canción a su padre para que pudiera escucharla.
Aunque Omar ya no logra reconocerla al verla, algo inesperado sucedió cuando comenzó a sonar la música: reconoció su voz y se emocionó hasta las lágrimas.
“La escuchó y lloró. No sé qué entendió, no sé cuánto recuerda, pero lloró”, relató la cantante.
Para La Sole, ese instante tuvo un significado enorme. En medio de una enfermedad que transforma los recuerdos y modifica los vínculos, la música consiguió generar una conexión que las palabras ya no pueden expresar de la misma manera.
El amor de un padre que sigue presente a pesar del olvido
A pesar del dolor que atraviesa, Soledad Pastorutti intenta rescatar el legado afectivo que le dejó su padre. “Me dio alas. Me dio la libertad de volar donde quisiera”, recordó sobre el hombre que la impulsó a construir su carrera artística.
La cantante también reconoció que no sabe si podrá interpretar “Mi refugio” en vivo, ya que solamente pensar en la canción le provoca una profunda emoción.
Así, en medio de uno de los momentos más difíciles de su historia familiar, la música volvió a unir a padre e hija. Omar quizás ya no pueda reconocer el rostro de Soledad, pero su voz consiguió conmoverlo y despertar una emoción que quedó grabada para siempre.


