Se trata de Sergio Gabriel “Bebe” Di Vanni, cuya condena fue homologada este miércoles por la jueza Paula Álvarez en el Centro de Justicia Penal de Rosario. La pena surgió de un acuerdo de juicio abreviado entre la defensa y la fiscal Paula Barros.
Además de las intimidaciones contra el entorno familiar del campeón del mundo, la sentencia contempla su participación en una asociación ilícita vinculada con la barra rojinegra y en un ataque a tiros ocurrido meses después, en el que un hombre resultó herido.
Las amenazas contra la familia de Di María
Los episodios que involucraron a la familia del futbolista ocurrieron el 25 de marzo de 2024 y tuvieron dos escenarios diferentes.
El primero se registró en las inmediaciones del barrio cerrado Funes Hills Miraflores, donde residían familiares de Di María. Allí, ocupantes de un automóvil efectuaron disparos y dejaron una nota intimidatoria dirigida al jugador, en la que le advertían que no debía regresar a Rosario.
Ese mismo día, una segunda amenaza tuvo lugar en un edificio de calle Santa Fe al 1700, en el centro de Rosario, donde funciona una inmobiliaria vinculada con la hermana del futbolista.
En ese lugar dejaron una caja que contenía la cabeza de un cerdo con una bala incrustada, junto con otro mensaje amenazante.
De acuerdo con la investigación judicial, Di Vanni redactó los textos intimidatorios encontrados en ambos lugares. La acusación sostuvo que las amenazas formaron parte de una maniobra destinada a impedir el regreso del futbolista a Rosario Central.
Una disputa por el liderazgo de la barra de Newell’s
La investigación también puso el foco en la interna por el control de la tribuna de Newell’s. Di Vanni estaba vinculado con una facción que disputaba el liderazgo con el sector encabezado por Leandro “Pollo” Vinardi.
En ese contexto, las intimidaciones contra la familia de Di María habrían buscado no solo condicionar la vuelta del jugador al fútbol rosarino, sino también exhibir poder dentro de la estructura de la barra brava.
La causa incluyó a otros involucrados en la ejecución de los ataques y permitió reconstruir la participación de distintos integrantes de esa organización en los hechos.
La condena también incluye una balacera
La pena impuesta a Di Vanni no se limita a las amenazas contra los familiares del futbolista. También contempla su participación en una balacera ocurrida el 24 de julio de 2024 en la zona sur de Rosario.
El ataque tuvo lugar en una vivienda de Coulin al 2000, donde un hombre recibió un disparo en una pierna.
De esta manera, la Justicia provincial impuso una condena de siete años y seis meses de prisión efectiva por un conjunto de hechos que incluyen las intimidaciones contra la familia de Di María, la pertenencia a una asociación ilícita y otros episodios de violencia armada.
El caso se inscribe en una investigación que expuso la relación entre las amenazas al entorno del futbolista y las disputas internas dentro de la barra brava de Newell’s, en un período marcado por la expectativa sobre el regreso de Di María a Rosario Central.


