Como es de público conocimiento, el primero de los hechos, simuladamente delictivo, ocurrió en su domicilio en la localidad santafecina de J. B. Molina, donde le dejaron una amenaza escrita en un papel que decía “Buzzi, callate”: “esta es una metodología inspirada en el accionar mafioso, con la clara y evidente intención de amedrentar al dirigente rural en su accionar”, sentenció el legislador de Pehuajó.
Respecto a la agresión perpetrada contra De Angeli, por parte de integrantes de la Federación del Sindicato de la Carne, en la localidad bonaerense de Azul, “no sólo fue admitida por la precitada asociación gremial, sino que hasta fue justificado, dejando a todas luces en evidencia la clara intención de amedrentar al dirigente rural”.
El legislador de la UCR e integrante de la Comisión de Asuntos Agrarios de la Cámara de Diputados bonaerense, además hace llegar a los dirigentes agrarios “la solidaridad de este Cuerpo Legislativo, e instar (en el caso de Buzzi) a las autoridades policiales y judiciales de la jurisdicción a empeñar sus mejores esfuerzos en el esclarecimiento del referido hecho, como así también (en el caso de De Angeli) al respeto y defensa del principio democrático plasmado en el artículo 14 de nuestra Constitución Nacional”.
Por último, añadió Zuccari que “ante hechos de esta naturaleza, considero que es nuestra obligación como legisladores repudiarlos y más allá de nuestras ideologías y distintas pertenencias partidarias corresponde hacer un llamamiento a la reflexión y a la serenidad que nos permita transitar en la sana convivencia democrática y pluralista, en la que se valorice el disenso y la pluralidad de ideas y de visiones”.

