El ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, anunció un nuevo ingreso al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Se trata de un proyecto presentado por la empresa automotriz Toyota para construir una planta de producción de vehículos eléctricos en Zárate. El municipio del norte bonaerense celebra por un lado, pero se desangra por el otro.
“Bienvenida una nueva inversión en Zárate”, anunció ayer el intendente del distrito, Marcelo Matzkin. El hombre del PRO se subió a la iniciativa de Toyota diciendo que es el cuarto proyecto adherido al régimen de promoción industrial municipal. “Es clave entender que cobrar menos tasas municipales es generar más empleo y más recaudación por mayor actividad”, afirmó.
A nivel nacional Toyota accedió a una serie de beneficios a través del RIGI y solo le faltaría sumarse al Régimen Provincial de Inversiones Estratégicas para completar el álbum. Como sea, el gobierno libertario espera una inversión de 1.341 millones de dólares para construir una nueva fábrica de vehículos mayormente destinados a exportación. “Generará más de 3.600 empleos durante su construcción y más de 2.600 en la etapa de operación, entre directos e indirectos”, aseguró el ministro Caputo.

En paralelo a esta situación, la comunidad de Zárate se encuentra atravesada por la privatización de Nucleoeléctrica Argentina SA (NASA). Se trata de la empresa perteneciente al Estado nacional encargada de controlar Atucha I y Atucha II, las centrales nucleares emplazadas en la localidad zarateña de Lima. También estaba a cargo de construir el reactor CAREM, proyecto que quedó paralizado en medio de despidos masivos, recortes presupuestarios y escándalos de corrupción.
En este escenario, la Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina (FeTERA) anunció una movilización para el 26 de octubre. El gremio reunió a su congreso ordinario y decidió “profundizar las acciones de lucha frente a la situación que atraviesa el sector energético y, particularmente, el sistema nuclear” por lo que esa marcha podría ser la primera de muchas.
La jornada de lucha en Zárate va a ser para “expresar el rechazo de los trabajadores al avance del proceso de privatización parcial de Nucleoeléctrica Argentina SA”. En esta línea, una de las consignas que presentó la federación pide una “política energética que contemple la soberanía y el desarrollo nacional”.


