En relación al estado en que se encontró el cadáver de la nena, y a los resultados de la autopsia, el fiscal negó que el cuerpo presentara signos de abuso sexual y destacó que “probablemente haya sido lavado”, para borrar huellas. Al respecto señaló que si bien “no estaba como cuando uno sale de la ducha, no estaba en el estado en que suelen encontrarse los cuerpos que llevan dos o tres días muertos”.
En declaraciones a Telam, Nieva Woodgate, coincidió con el jefe de Gabinete, Anibal Fernández, al afirmar que “de común, este caso no tiene nada. Tenemos alrededor de 50 mil causas por año y causas como éstas tenemos una, porque ésta tiene características muy particulares”, al tiempo que reiteró que “no hay elementos firmes que nos haga pensar que se trata de un secuestro extorsivo”.
El jefe de todos los fiscales de Morón, planteó que van a “evaluar objetivamente lo que tenemos” y confirmó que una de las líneas investigativas que se manejan apunta a los vínculos de la familia con bandas delictivas asentadas en villas de San Martín.
Asimismo aseguró que en el marco de la causa se recibieron “fácilmente entre 1200 y 1500 declaraciones” testimoniales, aunque “la mayoría de esas declaraciones no han aportado lo que podrían hipotéticamente haber aportado”.
Por último, vale destacar que en una entrevista con radio La Red, el fiscal reconoció que “no haber podido salvar la vida de Candela es un fracaso que debemos asumir”, y negó que exista una “interna” entre los investigadores judiciales y la policía.

